• martes 7 de febrero del 2023

Absuelto el acusado de violar a su pareja y amiga de juegos de papel en un descampado del Puente de la Hispanidad

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VALLADOLID, 25 Ene.

La Audiencia de Valladolid ha dictado sentencia absolutoria en la situacion del varón con iniciales G.B.C, a quien las acusaciones pública y especial habían pedido cinco y siete años de prisión, respectivamente, por atacar sexualmente en el primer mes del año de 2021 en su vehículo a su entonces pareja a la que había popular antes en el planeta de los juegos de papel.

En su sentencia, la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Provincial eligió por último por absolver al encausado a consecuencia de la varias contradicciones incurridas por la denunciante entre lo que ha dicho en su día y lo proclamado en el juicio, con hasta cerca de diez variantes, con lo que no se cumple el método de persistencia en la incriminación, según detallaron a Europa Press fuentes jurídicas.

La visión oral se festejó el día pasado 17 de enero, de manera pública, y en ella el en este momento absuelto, de declaró inocente tras reiterar que el día de coches, el 30 de enero de aquel año, él y la joven con la que terminaba de comenzar una relación tuvieron sexo en su vehículo en un descampado ubicado en las inmediaciones del Puente de la Hispanidad.

El acusado explicó que la amistad entre los dos era principiante, de unos un par de meses, tras conocerse en el Orco Rojo, una tienda de juegos de papel, y que las relaciones íntimas fueron totalmente permitidas por la denunciante, quien esa tarde le había pedido que la trasladase en su vehículo hasta la Biblioteca de Las Delicias para agarrar un libro.

"¡Por supuesto que sí!", ha dicho categórico G.B.C. a cuestiones del fiscal sobre si la joven que le denunció permitió tener sexo con él en el vehículo cerca del Puente de la Hispanidad, en un parada efectuada a lo largo del camino al vecindario de Las Delicias. De hecho, precisó que esa tarde, con posterioridad a los hechos objeto de la presente causa, la joven le mandó un 'was' en los próximos términos: "¿Lo pasaste bien? Porque yo, sí".

No supo contestar a el interrogante de cuál era por consiguiente la causa de la demanda de la presunta víctima, si bien tanto G.B.C, de 34 años, como su letrado apuntaron la oportunidad de que fuera por despecho, una vez que él esa tarde la bloqueara en redes al darse cuenta de que había estado con otro.

"Nos estábamos conociendo, con esperanzas de tener una relación sentimental. Pero tras las relaciones íntimas la bloqueé al entender que me se encontraba engañando con otro", insistió G.B.C.

La demanda de lo ocurrido no la presentó la P.C. hasta pasados unos seis meses, demora que la joven, de 25 años, justificó en visto que no su padre la creyó en el momento en que exactamente el mismo día de los hechos le contó lo sucedido, por eso no asistiera a comisaría hasta el momento en que abandonó el residencia familiar.

"Mi padre es muy católico y pensaba que la culpa había sido mía por ser mujer, al paso que a mi madre un ginecólogo le semeja el demonio", mantuvo la joven para resumir el ámbito familiar hostil y represivo al que se veía doblegada y que motivó su tardía demanda por "unas relaciones íntimas que en ningún instante fueron permitidas".

La joven, que sufre un 40 por ciento de discapacidad gracias a un trastorno psicológico antes de estos sucesos, relató que la tarde de coches el acusado la llevaba en su turismo para agarrar un libro en Delicias en el momento en que en un instante particular se desvió y paró en un descampado cerca de Vallsur con el motivo de enseñarle su ejército de figuras de papel. Pasaron a los asientos traseros y él, siempre y en todo momento según su versión, le bajó los pantalones y la hirió sexualmente.

En su relato de lo ocurrido, la mujer no solo apuntó que tiene denunciado a su padre por crueldad familiar sino dio una versión un poco complicada a cuestiones de si era cierto que había mandado a G.B.C, tras ser violada, un whatsapp en el que ella mostraba al denunciado que había gozado del acercamiento.

De esta forma, adujo que su padre ejercitaba un control riguroso de su móvil, sin descartar que podría haber sido su progenitor el creador del trueque de 'was' con el denunciado.

No obstante, el aludido compareció asimismo en el juicio para denegar dicho radical y rememorar que su hija tiene serios problemas sicológicos.

"¡Mi hija está enferma, no es confiable, no de doy probabilidad, no puedo declarar en oposición a alguien para sepultarle en vida por el hecho de que esto ocurrió ahora con otros chicos!", declaró el progenitor de P.C, quien a fin de que el tribunal se hiciese un concepto del trastorno de su hija añadió que "hablamos de un individuo que en la red se está ofertando y mandando fotografías de ella explícitas. Las ha montado gordísimas".

Asimismo declaró la persona a la que la joven contó aquella tarde lo ocurrido, A.R.D, el varón que el día de hoy es su pareja sentimental y al que, como de esta manera él mismo precisó, había popular en el "planeta friki de los juegos de papel de mesa en el Orco Rojo".

El testigo manifestó que quedó con P.C. y la debió invitar en un bar a una tila pues la vio "desencajada, se desmoronó y comenzó a plañir". Tras consolarla, el el día de hoy novio de la joven señaló que la acompañó al residencia familiar donde ella relató lo ocurrido, si bien su progenitor no pareció ofrecerle bastante crédito y no logró nada.

En frente de la absolución pedida por la defensa, el fiscal del caso y la acusación especial habían mantenido sus necesidades respectivas de cinco y siete años de prisión--el letrado de ella solicita asimismo una indemnización de 6.000 euros--, y esto más allá de que hasta el acusador público reconoció los "inconvenientes sicológicos y las diferentes contradicciones" cometidas por la presunta víctima.

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