Crónica Castilla y León.

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Acuerdo preliminar: imputado por intento de homicidio en Valladolid aceptará cuatro años de prisión.

Acuerdo preliminar: imputado por intento de homicidio en Valladolid aceptará cuatro años de prisión.

VALLADOLID, 2 de enero. Este lunes se ha dado a conocer que las partes implicadas en el caso de un hombre acusado de tentativa de asesinato han llegado a un acuerdo preliminar. El acusado, quien en diciembre de 2024 persiguió a otro individuo empuñando una katana y le causó una herida profunda en el brazo, podría aceptar una pena de cuatro años de prisión, en lugar de los siete años que se previeron al inicio del juicio.

Aunque la audiencia está programada para el 8 de enero, las expectativas indican que no se llevará a cabo en su formato normal. En cambio, lo más probable es que se reduzca a una audiencia donde el acusado, D.S.M., de 42 años, acepte la condena acordada que ha sido negociada por su abogado y las acusaciones. Este acuerdo contempla una pena de cuatro años de cárcel por tentativa de asesinato, acompañado de una eximente incompleta debido a alteraciones psíquicas.

Dentro del acuerdo de condena, se incluye la restricción de acercarse a la víctima a menos de 500 metros y comunicarse con ella durante una década. Además, D.S.M. deberá someterse a un régimen de libertad vigilada y recibir el tratamiento correspondiente para su condición durante el mismo periodo. En el aspecto de responsabilidad civil, se ha establecido que deberá indemnizar a la víctima con un total de 34.644 euros, mientras que la acusación ha decidido renunciar a otros 10.400 euros por la pérdida de calidad de vida del afectado.

Los hechos que desencadenaron esta situación ocurrieron el 24 de diciembre de 2024. En ese momento, D.S.M. se encontraba en su casa con su pareja cuando un exnovio de ella, R.M.M., tocó a la puerta reclamando una motocicleta de su propiedad. La respuesta del acusado fue interceder y solicitar al intruso que se marchara, pero este reaccionó de manera hostil, lo que llevó al acusado a salir de la vivienda armado con una katana de 95 centímetros.

Al confrontar al exnovio, D.S.M. intentó golpearlo en la cabeza con el arma, pero R.M.M. logró protegerse con su brazo izquierdo, sufriendo un corte profundo en el proceso. Tras recibir la herida, R.M.M. intentó resguardarse detrás de un vehículo, pero D.S.M. lo persiguió, amenazándole con "¡Ven aquí, que te voy a matar!".

La confusión del momento también involucró a la pareja del acusado, quien salió al exterior para intentar detener la agresión, resultando herida en la mano mientras intentaba desarmar a D.S.M.

Como consecuencia de la agresión, R.M.M., de 50 años, sufrió fracturas significativas en su brazo y tuvo que recibir atención médica para reparar las lesiones. Esto incluyó tratamiento quirúrgico y rehabilitación, dejando secuelas como limitación del movimiento en su codo y cicatrices visibles.

El acuerdo preliminar señala que D.S.M. padece trastornos delirantes, depresión y problemas de adicción, lo que se argumenta como un factor que afectó su capacidad de juicio en el momento de la agresión.