Aumenta al 24,1% la población en riesgo de pobreza en Castilla y León, la séptima cifra más alta del país.
Un nuevo informe agudiza la preocupación sobre la situación económica en Castilla y León, revelando que la tasa de riesgo de pobreza ha aumentado en 1,3 puntos. Esta cifra, que se sitúa ahora en un 24,1 por ciento para el año 2025, muestra un preocupante crecimiento respecto al 24,0 por ciento registrado en 2024. A pesar de ello, la comunidad se encuentra 1,6 puntos por debajo de la media nacional, que experimentó una leve reducción al pasar del 25,8 al 25,7 por ciento.
El panorama se agrava, ya que el diferencial con la media nacional se ha ampliado en este último año, señalando un cambio inquietante en la tendencia, dado que anteriormente Castilla y León estaba 1,8 puntos por debajo de dicha media.
El informe de la Encuesta de Condiciones de Vida (EDV), divulgado por el INE, destaca que Castilla y León ocupa ahora el séptimo lugar a nivel nacional en cuanto a tasas de riesgo de pobreza, superada por regiones como Andalucía, que lidera con un 34,7 por ciento, Castilla-La Mancha (34,0 por ciento) y la Región de Murcia (32,5 por ciento).
En contraste, comunidades como el País Vasco, con una tasa de solo 14,7 por ciento, y las Illes Balears y Navarra, con cifras de 15,2 y 16,5 por ciento respectivamente, han conseguido mantener niveles de riesgo de pobreza notablemente más bajos.
El porcentaje de personas en riesgo de pobreza en Castilla y León también ha crecido, alcanzando un 19,8 por ciento; 1,3 puntos más que en 2024, lo que representa una desmejora en comparación a su posición del año anterior. Esta cifra se sitúa además tres décimas por encima de la media nacional, que se ha reducido a 19,5 por ciento.
Más preocupante aún es que Castilla y León, que anteriormente tenía la octava tasa más alta de pobreza del país, ha escalado una posición indeseada en la lista, mientras que Andalucía, la Región de Murcia y Extremadura siguen siendo las regiones con mayores tasas de riesgo.
El informe revela que un 6,7 por ciento de la población de Castilla y León experimenta carencia material y social severa, lo que significa un ligero incremento respecto al año anterior y una reducción en la distancia con la media nacional. Mientras que a nivel nacional este porcentaje bajó de 8,3 a 8,1 por ciento, Castilla y León se aleja en este aspecto, mostrando la fragilidad de su situación económica.
Además, un 8,0 por ciento de los habitantes de la comunidad enfrenta serias dificultades para llegar a fin de mes, marcando un aumentado con respecto al 7,5 por ciento en 2024. No obstante, este dato sigue quedando por debajo del promedio español del 8,5 por ciento, siendo el sexto peor resultado entre las comunidades autónomas.
Las cifras son aún más sombrías al observar que aproximadamente un 10,6 por ciento de la población reporta retrasos en pagos de vivienda, lo que indica un deterioro en la capacidad financiera de las familias y coloca a esta comunidad en el séptimo lugar con el dato más bajo del país.
El impacto de la situación económica se refleja también en la percepción de las familias, ya que un alarmante 30,3 por ciento no puede afrontar gastos imprevistos, un aumento notable respecto al 27,7 por ciento del año pasado, aunque se encuentra por debajo de la media nacional de 36,4 por ciento.
Finalmente, el descubrimiento más preocupante es que el 29,5 por ciento de la población de Castilla y León asegura que no puede permitirse ir de vacaciones fuera de su hogar al menos una semana al año. Este porcentaje ha aumentado desde el 27,0 por ciento del año pasado, demostrando que las restricciones económicas continúan afectando a una parte considerable de la población, a pesar de estar por debajo de la media nacional de 32,2 por ciento.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.