Crónica Castilla y León.

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Dos mil doscientos palentinos protestan nuevamente por el soterramiento y en contra de las pantallas acústicas.

Dos mil doscientos palentinos protestan nuevamente por el soterramiento y en contra de las pantallas acústicas.

PALENCIA, 3 de febrero. Un evento significativo tuvo lugar en Palencia, donde aproximadamente 2.200 ciudadanos, según información de la Policía Nacional, se reunieron para manifestar su oposición a la instalación de pantallas acústicas a lo largo de las vías del tren en la ciudad, exigiendo en su lugar el soterramiento de las mismas.

La convocatoria, organizada por la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palencia (FAVPA) y apoyada por la Corporación Municipal, llevó a los participantes a recorrer la distancia entre la Plaza Mayor y la Subdelegación del Gobierno, donde clamaron por la paralización del proyecto de Adif, denunciando que se trata de una actuación "ilegal". Durante la marcha, se exigió el respeto a los estudios informativos que abogan por el soterramiento.

De forma previa a la manifestación, el Pleno del Ayuntamiento se reunió en una sesión extraordinaria, donde se aprobó de forma unánime la decisión de la Alcaldía de presentar un recurso ante la jurisdicción contencioso-administrativa, en contra del proyecto de instalación de las pantallas acústicas en la ciudad.

El evento culminó con un emotivo manifiesto leído por Milagros Manso, representante de FAVPA, quien destacó la fortaleza y unidad de la comunidad palentina "ante el atropello que suponen las pantallas acústicas". En el documento, se puso de manifiesto la coincidencia de todas las fuerzas políticas del Ayuntamiento, así como el apoyo de diversas organizaciones sociales y culturales en esta reivindicación.

El manifiesto enfatizó la prolongada falta de cumplimiento respecto a los estudios informativos a favor del soterramiento, y criticó la propuesta de las pantallas acústicas, que ocuparían tres kilómetros en la ciudad, con secciones que podrían alcanzar alturas cercanas a los ocho metros. Este proyecto fue comparado por algunos con un "Muro de Berlín", advirtiendo que no solo dividiría la ciudad, sino que también tendría un fuerte impacto visual que deterioraría su imagen, profundizando las divisiones sociales existentes y afectando su desarrollo económico.

Los manifestantes expresaron su descontento con el "incumplimiento sistemático" de los compromisos respecto al soterramiento, denunciando las obras que, a su juicio, pasan "como Caballo de Atila" por encima de la calidad de vida de los vecinos.

Los ciudadanos reiteraron su intención de ser tratados con la misma dignidad que cualquier otra comunidad, instando a Adif a "escuchar la voz de Palencia y a reflexionar". Además, el manifiesto hizo un llamado a todos los palentinos a estar vigilantes en la defensa de los intereses de la ciudad, tanto en los tribunales como en la calle. Se concluyó afirmando que "una ciudad moderna y cohesionada no puede ser compatible con un muro que separe su núcleo urbano".