• domingo 29 de enero del 2023

El acusado de atacar a un homosexual en un bar al grito de "maricón" niega que su condición sexual fuera el fundamento

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Fiscalía solicita un año de prisión que la acusación especial eleva a 15 meses y la defensa la libre absolución

VALLADOLID, 6 Jul.

El acusado de un delito de odio por atacar a un homosexual en los baños de un bar de Valladolid en 2021 ha negado que su condición sexual fuera el detonante que le movió a confrontar a él y ha asegurado que lo único que pretendía era recriminarle una actitud mantenida días antes con una amiga y solicitarle que se disculpara.

Así se ha justificado G.C.R, quien se ha sentando en el banquillo de los acusados para contestar por un delito de odio por el que el Ministerio Fiscal solicita un año de prisión y multa de 3.240 euros, tal como otra de 720 por un delito suave de lesiones, aparte de su inhabilitación por espacio de 4 años para el ejercicio de cualquier profesión u trabajo académicos en el ámbito enseñante --en cualquier caso tres años mayor a la pena privativa de independencia que le sea impuesta-- y una orden de alejamiento de la víctima a lo largo de un par de años.

Por su parte, la acusación especial pide para él 15 meses de prisión y una multa de 1.620 euros (nueve meses a razón de seis euros cada día) y una indemnización para su representado de 5.050 euros, al tiempo que la defensa solicita la libre absolución al no quedar probado que haya delito de odio, puesto que no actuó por animadversión sino más bien para reprocharle una actitud tenida días antes con una amiga.

El hecho objeto de la presente causa se remonta al 2 de mayo de 2021, sobre las 19.05 horas, y tuvo por ámbito un bar situado en la calle Alonso Pesquera de Valladolid, donde la víctima presuntamente hirió en el baño del local a un joven, R.M.S, al que profirió insultos homófobos como "chupapollas" y oraciones del tipo "¡hijo puta, marica, marica de mierda, hay que matar a los maricas como tú!". En el sitio presuntamente le agarró del barzo, se lo retorció

Fue entonces en el momento en que, presuntamente, el acusado dio un fuerte empujón a la puerta para impedírselo y acto seguido le agarró del brazo, se lo retorció y le ingresó nuevamente en la región del wc y le puso contra la pared tras asirle asimismo por el cuello, para en ese instante empezar a proferir oraciones del tipo "¡hijo puta, marica, marica de mierda, hay que matar a los maricas como tú!", según el relato del fiscal.

A consecuencia de la agresión, la víctima padeció diferentes lesiones físicas y ansiedad que aún persiste y que necesita medicación, según ha ratificado un médico forense.

Durante la visión, el acusado ha reconocido que sobre las 17.00 horas del día de los hechos, el 2 de mayo de 2021 (Día de la Madre) asistió tras comer con su familia al bar donde sucedieron los hechos, del que era el cliente "mucho más viejo" y asiduo y donde ese día estuvo con una amiga llamada Elena, quien había tenido un hecho días antes con la víctima, algo que le habían contado pero que no había presenciado, y en el lapso del que R.M.S. habría descalificado a su famosa.

Así, ha asegurado que no sabía quién era la persona que había tenido la discusión con su amiga pero se encontraba "deseando" ver si coincidía con él para mencionarle algo sobre esto. Según su relato, el día de los hechos, en el momento en que estaba tomando algo con Elena y su hijo, ésta le apuntó a R.M.S. como la persona con la que había mantenido la discusión y por este motivo entró en el servicio sin tener "premeditado el tema" y, tras lavarse las manos y verle salir, sostuvo una "corto charla" primera donde le explicó que era amigo de Elena y le instó a que se disculpara.

A cambio, ha asegurado, recibió una contestación "subida de tono", insistió en que solicitara excusas y, "todo muy rápidamente", agarró a R.M.S, a quien ha negado que golpeara o intentara asfixiar, pero enseguida se dieron a conocer por la puerta Elena, su hijo y múltiples camareros. G.C.R. ha argumentado que no recordaba precisamente lo que le ha dicho, tras lo que ha negado "en su historia" haber provocado lesiones a absolutamente nadie.

"Yo no le pegué, de eso estoy seguro", aseguró el acusado, quien mantuvo que no sabía nada de la víctima, solo lo que le hubiesen podido decir en el bar, lo que no tenía "ninguna trascendencia" en su intención de instarle a soliciar excusas.

C.G.R, quien ha apuntado que si hubiese conocido que las cosas iban a terminar de esta manera hubiese optado por otra "estrategia" y llegó a garantizar que cualquier persona que le conozca "debería reírse" de que le esté acusando de homofobia y ha asegurado que le da "igual" si alguien es homosexual, lo que ha compuesto con su actuación en el momento en que fue alcalde de una ciudad o en el momento en que en su doctorado escogió como tutor a entre los pocos "reconocidos" como gays en la facultad.

El acusado, que no regresa al local desde el hecho, ha insistido en múltiples oportunidades en que no golpeó a la víctima ni la conocía, más allá de que los dos eran clientes del servicio comunes del local donde sucedieron los hechos, y por este motivo no podía comprender su orientación sexual.

Sin embargo, en frente de las declaraciones del acusado, la víctima ha contado que ese día llegó al bar acompañado de su madre y su pareja y, en el momento en que estaban aguardando mesa en la terraza --había limitaciones por la COVID y el interior del bar se encontraba cerrado--, fue al baño y detrás fue G.C.R, sin que creyera que fuera a ocurrir algo.

Pero en el momento en que estaba en el habitáculo del retrete, según R.M.S, el acusado lo cogió del brazo, se lo retorció, le pegó contra la pared y también procuró "asfixiarle" mientras que le llamaba "marica de mierda", "chupapollas" y le profirió expresiones como "a los maricas como tú hay que matarles".

En ese instante, en el que aseguró que se quedó "inmóvil", entraron el hijo de Elena tal como múltiples camareros que procuraron seducir "dialécticamente" a G.C.R. sin éxito, con lo que entre múltiples personas debieron separarle, según su relato.

Además, aseguró que, tras escapar del baño pero en el local, el acusado procuró atacarle nuevamente y continuó profiriendo insultos de carácter homófobo. Finalmente, llegó la Policía y él asistió a un hospital privado próximo al local para soliciar asistencia, donde le atendieron de múltiples lesiones en el cuello como hematomas y el brazo que le retorció, aparte de requerir atención por un estado de ansiedad que aún padece.

R.M.S. ha señalado que sí conocía al presunto atacante de haber coincidido con él en el bar, algo que recuerda pues en una ocasión le oyó un comentario mientras que estaban en la terraza en el que aseguró que "había varios maricones" y había que "poner el trasero contra la pared". También ha aclarado que su condición de homosexual era famosa por el hecho de que tiene pareja desde hace unos años y no se "ocultan", "siempre y en todo momento" van de la mano y si deben besarse lo hacen.

En cuanto al hecho con Elena, "famosa pero no amiga" del acusado como ella misma ha señalado a lo largo del juicio, tanto ella como R.M.S. han coincidido al indicar que discutieron y se descalificaron un día por una situación vivida en la terraza pero que lo habían arreglado y ella le había pedido excusas. Incluso el día de los hechos tanto Elena como su hijo asistieron a la entrada del centro sanitario al que asistió R.M.S. para interesarse por su estado tras la supuesta agresión.

Además, la víctima ha contado a lo largo del juicio que nuestra Elena le mencionó que G.C.R. tenía inconvenientes con la gente gays y que sabía su forma de meditar, algo que el hijo de ésta asimismo ha apuntado la indicar que tenía una forma de pensar "mucho más vieja" que la que tienen hoy día con relación a temas como la homosexualidad.

Durante la visión asimismo ha proclamado entre los camareros que estaban en el local el día de los hechos, quien ha señalado que escuchó chillidos en el baño y halló allí a G.C.R, perturbado y "un tanto bebido", sujetando de la pechera a R.M.S. pero no vio que le golpeara y ha asegurado desconocer la causa de la discusión.

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