Crónica Castilla y León.

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El profesor de Medina acusado de agresión sexual asegura que la denuncia es una extorsión de la víctima.

El profesor de Medina acusado de agresión sexual asegura que la denuncia es una extorsión de la víctima.

El profesor del Colegio San Juan de la Cruz de los Carmelitas Descalzos de Medina del Campo (Valladolid) A.F, acusado de agredir sexualmente a un menor interno en el seminario de dicho centro escolar, se ha declarado inocente y víctima de una extorsión por parte del alumno, de 14 años, quien le habría amenazado con incriminarle si no retiraba contra él la denuncia por el robo de joyas en su apartamento.

La tesis de la denuncia falsa ha sido esgrimida por el docente a lo largo de su declaración durante el juicio celebrado este martes en la Audiencia de Valladolid, pese a lo cual el fiscal del caso ha mantenido los cargos contra A.F. por un delito continuado de agresión sexual a menor de 16 años y otro delito de elaboración de pornografía infantil y ha solicitado una condena de 16 años de cárcel por el primero y otros siete años por el segundo.

Además, la acusación pública pide la inhabilitación especial del encausado para cualquier profesión u oficio, sea o no retribuido, que conlleve contacto regular y directo con menores de edad por tiempo de 32 años, así como la prohibición de aproximarse y comunicar con la víctima durante 26 años y la medida de libertad vigilada por tiempo de diez años con obligación de participar en un programa de educación sexual.

Respecto del capítulo de responsabilidad civil, Fiscalía interesa que el procesado y, subsidiariamente, el Centro Escolar San Juan de la Cruz de Medina del Campo sean condenados a indemnizar a la presunta víctima en la cantidad de 12.000 euros en concepto de daños morales, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

En su declaración, el que fuera profesor del San Juan de la Cruz de Medina ha negado haber mantenido relación sexual alguna con el menor, con quien tenía una muy buena amistad, y ha relatado que el alumno, aprovechando que él estaba de vacaciones, entró en su piso y le robó joyas familiares que luego fueron localizadas por la policía en una casa de empeños.

Tras la correspondiente denuncia, el profesor sostiene que el autor del robo le extorsionó para que retirara la misma como condición para no acudir a la policía y acusarle de haberle agredido sexualmente cuando estuvo matriculado entre 2014 y 2019 en el Colegio San Juan de la Cruz, Carmelitas Descalzos de Medina del Campo, donde permaneció los tres primeros cursos en régimen de internado en el seminario que estaba a cargo del acusado.

De hecho, el letrado defensor del docente, en fase de cuestiones previas al inicio del juicio, ha logrado que el tribunal incorporara la sentencia condenatoria dictada contra el menor, del Juzgado de lo Penal 3, que le impuso seis meses de prisión por el hurto de las joyas.

Frente a ello, la supuesta víctima de la agresión ha mantenido el relato de los hechos según el cual el profesor, valiéndose de su condición de cuidador, buscó un acercamiento personal hacia su persona y le invitó en numerosas ocasiones a su apartamento, que se ubicaba en dependencias del colegio, y al que el alumno acudía en ocasiones en compañía de otros menores internos con el fin de consumir bebidas alcohólicas y fumar cachimbas que les proporcionaba el acusado.

En una de esas ocasiones en la que ambos se hallaban solos en el apartamento, en fecha sin precisar del año 2014 y tras consumir bebidas alcohólicas, el menor ha ratificado que el procesado le invitó a desnudarse y tras acceder éste le realizó varias fotografías con su teléfono móvil.

En posteriores visitas, el profesor sugirió al menor que se hicieran masajes y ya a mediados de octubre de 2014, en uno de estos episodios, se pasó a una masturbación mutua para más adelante, entre noviembre y diciembre del mismo año, producirse una primera penetración del acusado al menor a la que habrían seguido otras dos más en el curso de un mes.

Las relaciones sexuales descritas eran aceptadas por el alumno por el temor que le producía la posible difusión de sus fotos desnudo que el procesado tenía en su poder, pues, en varias ocasiones si se negaba a acudir al apartamento, el acusado le había amenazado con tal posibilidad, miedo al que se unía el respeto que sentía por el procesado en su condición de cuidador del seminario y profesor del centro escolar.

En agosto del pasado año el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León elevó de once a trece años de prisión la pena impuesta por la Audiencia de Valladolid a este mismo profesor por abusar de otro alumno de 10 años durante el curso escolar 2019/2020, cuando le tocó ser tutor de la víctima, alumno de 5º de Primaria, a quien conocía de cursos anteriores al ser el director del coro infantil de dicho centro escolar, al que el menor asistía.

La Sala de lo Penal del TSJCyL, con sede en Burgos, desestimó el recurso del condenado y estimó la petición de las acusaciones pública y particular e incluyó el delito de 'child grooming'--supuso otros dos años más por engaño a menores para ganarse su confianza y poder abusar de ellos u obtener material pornográfico--junto con los ya observados de abusos continuados a menor y realización de pornografía infantil por los que fue condenado a seis y a cinco años, respectivamente.