• martes 7 de febrero del 2023

El Supremo asegura la condena a una extrabajadora de un banco que estafó 5,6 millones con artículos financieros falsos

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Ratifica la condena al banco como responsable civil subsidiaria y afirma que los sistemas de control de adentro del banco fueron "deficientes"

MADRID, 6 Dic.

El Tribunal Supremo confirmó la condena de 7 años, 5 meses y 29 meses de prisión a una extrabajadora de Caja España, entidad que entonces se integraría en Unicaja, que estafó a familiares y allegados a los que logró meditar que invertían en artículos financieros de la entidad reservados a altos directivos. También ha ratificado la condena a Unicaja Banco como responsable civil subsidiario a fin de que abone -en forma de indemnización al lado de su exempleada-- los 5,6 millones de euros engañados.

Los jueces concluyeron que no tenía que ver con una "verídica inversión", sino más bien de un delito de estafa en el que los perjudicados --"frente el aspecto de una provechosa inversión y falsa promesa de que conseguirían copiosos intereses"-- "dispusieron de ciertas proporciones de dinero" en pos de la acusada "que de otro modo no le habrían entregado y de las que se vieron por último despojados".

El Supremo ha considerado que la actividad de la extrabajadora "unicamente se ha podido realizarse pues los sistemas de control de adentro de la entidad bancaria, si no inexistentes, fueron por supuesto deficientes o inapropiados".

En una sentencia, a la que tuvo ingreso Europa Press, el tribunal ha desechado el recurso de casación que presentó la mujer y confirmó la sentencia de la Audiencia Provincial de León, que le condenó por un delito continuado de falsedad en archivo mercantil en certamen medial con un delito continuado de estafa de particular gravedad por la cantidad defraudada y con abuso de relaciones personales.

En 93 folios, el Supremo hizo una ojeada de los hechos probados, que se remontan al periodo de tiempo comprendido entre 2000 y 2002, en el momento en que la trabajadora de Caja España "inventó un sistema para conseguir dinero efectivo de familiares y personas próximas, a las que comunicaba de ciertas inversiones en modelos financieros, que estarían reservadas a los altos directivos y que, al alojarse en paraísos fiscales, generaban una alta rentabilidad".

Según recopila la sentencia, estas personas le entregaron "esenciales cantidades de dinero en efectivo" que la acusada utilizaba "sin subscribir ningún producto financiero a nombre de aquellas personas ni entregarlo a Caja España".

La mujer les facilitaba unos documentos que había elaborado y en los que había estampado o escaneado los signos propios de Caja España y Caja Duero, tal como el sello de la entidad con una "firma ilegible". "Todo ello con el objetivo de que los documentos concebidos fueron creíbles", ha señalado el tribunal.

AUDITORÍA INTERNA AÑOS DESPUÉS

A fines del año 2011 la situación se realizó "insostenible" para la acusada. "Al no lograr realizar frente relativamente a las necesidades de reembolso de varios de los inversores, ciertos de estos realizaron reclamaciones a Caja España, lo que motivó una auditoría interna", consta en la sentencia. En total adeudaba 5,6 millones de euros.

La Audiencia Provincial de León condenó a la mujer que, disconforme con el fallo, llevó la situacion frente al Supremo, que en este momento ha desechado los razonamientos esbozados en su recurso.

El tribunal asimismo ha rechazado las alegaciones del banco. Unicaja aseguró que la actuación de la extrabajadora fue "completamente extraña a sus funcionalidades y responsabilidades" en la entidad, "habiendo orillado todos y cada uno de los controles establecidos por Unicaja" y "sin que esa actividad ilegal haya generado beneficio alguno" para el banco. Así, solicitó que no se le demandara compromiso civil subsidiaria alguna.

CONFIARON POR SU CONDICIÓN DE EMPLEADA DEL BANCO

La Sala de lo Penal ha compuesto la resolución de los jueces de León y ha incidido en que la situación de la sentenciada en la entidad bancaria fue, "al lado de la proximidad personal", lo que "determinó a sus familiares y amigos, e inclusive a compañeros de trabajo a llevar a cabo las inversiones que les planteaba".

El tribunal hizo hincapié en que "la organización de los medios personales y materiales de la compañía tuvo predominación definitiva sobre el hecho delictivo". "El hecho de trabajar muy cercana a altos cargos de la entidad, aun un tiempo en la sede de los servicios centrales, coadyuvó a hacer una fachada externa de legitimidad en su relación con los terceros, los que confiaron en que la acusada actuaba en su condición de usada o ligado de Caja España", han señalado los jueces.

En la resolución, de la que fué ponente la juez Carmen Lamela, el tribunal ha ratificado, además de esto, el cálculo que la Audiencia Provincial logró de las indemnizaciones.

"Puede comprobarse de qué forma el tribunal tomó en cuenta para llegar a las conclusiones que refleja en la sentencia y fijar basado en ello todas las indemnizaciones que se ajusta a todos los perjudicados, no solo lo manifestado por ellos, sino más bien asimismo la reportaje obrante en las actuaciones, el reconocimiento de la acusada de las inversiones efectuadas, y nuestra información facilitada en su día por la entidad".

Ajeno, el Supremo ha estimado la solicitud de Unicaja de que el hijo de la extrabajadora de Caja España sea considerado asimismo como partícipe a título lucrativo, ya que "padeció un aumento irregular y desmedido en su patrimonio" en el momento en que tenía 23 años, "fruto de la adquisición de recursos a su nombre comprados" con el dinero conseguido de la estafa.

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