• miércoles 29 de marzo del 2023

El 'violador de la capucha' de Valladolid ve rebajada de 18 a 15 años las penas de prisión con la novedosa ley

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Cometió tres agresiones sexuales y otras tantas tentativas

VALLADOLID, 15 Dic.

La Audiencia de Valladolid, en app de la Ley Integral de Garantía de la Libertad Sexual, mucho más famosa como 'Ley del solo sí es sí', ha rebajado de 18 a 15 años de prisión el grupo de penas impuesto en 2011 a un varón popular como el 'violador de la capucha' que hirió sexualmente a seis jóvenes en 2009 en la ciudad más importante del Pisuerga.

La reforma del Código Penal asimismo ha servido al mencionado sujeto para poder ver achicada en tres años el total de la pena de 18 asumida en el tercer mes del año de 2011 a lo largo de la comparecencia de conformidad conmemorada entonces frente a la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Provincial, según la información del Gabinete de Prensa del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León obtenida por Europa Press.

El acusado sufre un retardo mental suave en el límite con el moderado, lo que unido a un déficit de control de impulsos sexuales establece una disminución en nivel moderado de las bases psicobiológicas de la imputabilidad. Se halla incapacitado
judicialmente de manera parcial, según sentencia dictada en fecha 25 de Marzo de 2009 por el Juzgado de Primera Instancia número 13 de Valladolid.

La primera de sus agresiones se causó el 21 de febrero de 2009 en el momento en que abordó sobre las 03.00 horas a una muchacha de 21 años en el instante en que se disponía a ingresar en el portal de su vivienda. La empujó por la espalda y le tapó la boca, colocándole una navaja en el cuello mientras que le demandaba que no gritara, obligándola a ir al estacionamiento del inmueble.

Una vez allí la forzó a que se desvistiera, siempre y en todo momento conminándola
con la navaja en la mano, y una vez desnudada le efectuó tocamientos en los pechos y le ingresó uno de sus dedos en la vagina. Instantes después el violador abandonó el estacionamiento, no sin antes decir a la víctima que no se girara.

La segunda agresión se causó sobre las 02.00 horas del día 11 de abril en el momento en que el violador, que vestía una sudadera blanca con capucha y una braga negra que le cubría relativamente la cara, se percató de la existencia de otra joven de 21 años que transitaba por la calle Amor de Dios y empezó a proseguirla hasta el momento en que llegaron a la altura del Puente de
la Rondilla, donde, al darse la vuelta ella, el acusado le tapó la boca con una de sus manos mientras que le ponía en el cuello una navaja y le afirmaba "como te muevas o chilles te rajo".

Sin dejar de taparle la boca, logró el acusado conducir a la joven hasta un parque próximo a la calle Valle De Arán donde, en una región de
arbustos, amenazó a ésta a desvestirse absolutamente y a ponerse de espaldas a él.

El culpado se puso un preservativo en el pene y se abalanzó sobre la joven, que se arrodilló quedándose en cuclillas y, mientras que
le sostenía los brazos, la penetró vaginalmente eyaculando dentro. La víctima recibió un pinchazo en el cuello con la navaja.

Al día después, sobre las 02.35 horas, el violador, que vestía cazadora de con borreguillo, abordó a otra de las víctimas, de 22 años, en el momento en que ésta se disponía a ingresar en el portal del inmueble en el
que radica y, tras amenazarla con una navaja, le ha dicho "...no
chilles, no me mires a la cara o te rajo...", conduciéndola hacia los garajes del inmueble, donde la forzó a desvestirse y la penetró analmente eyaculando dentro.

Tras ello, amedrentándola con la navaja, forzó a la víctima a arrodillarse y mientras que le tocaba el pecho se masturbó.

Para la cuarta agresión sexual, en un caso así intentada, hubo que aguardar al 26 del mismo mes, en el momento en que, sobre las 01.30 horas, prosiguió a otra víctima hasta el portal de su casa y una vez allí, en la región de elevadores, volvió a emplear la navaja para amedrentar a la joven diciéndole "si no te callas te rajo el cuello", si bien logró salir indemne de la agresión al poner de manifiesto que se encontraba con la regla. Sufrió lesiones hirientes en la región cervical.

Ahora en el mes de mayo de ese año, sobre las 03.30 horas del día 9, volvió a escoger a una muchacha que retornaba a su casa para, con la cara esconde con capucha y una braga, ponerle una navaja en el cuello tratando introducirla en el portal.

A consecuencia de la gran resistencia física que le opuso, la joven logró librarse de él y también introducirse sola en el portal,
logrando cerrar la puerta, frente lo que el acusado abandonó de forma rápida el sitio. La víctima padeció diferentes lesiones.

Tres días después, asimismo de madrugada, prosiguió a otra joven desde el Teatro Calderón hasta la calle Gutiérrez Cetina donde, al ingresar al portal, la agarró tras un brazo y mientras que le tapaba la boca le afirmaba "calla, calla".

No obstante, el acusado no logró su propósito toda vez que ella le dió un bocado en el dedo auricular de la mano izquierda, utilizando ésta para escapar de la presencia del acusado.

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