• viernes 3 de febrero del 2023

Especialista de la UCAV: "El cambio climático no es la enorme causa de los incendios sino más bien los puntos sociales"

img

VALLADOLID, 15 Ago.

El instructor doctor y coordinador del Grado de Ingeniería Forestal de la UCAV, Juan Carlos López Almamsa, ha asegurado que si bien "logre contribuir en parte", el cambio climático "no es la enorme causa de los incendios" y de esta manera ha precisado que el inconveniente de los incendios "reside en causas esencialmente sociales y solo a través de medidas sociales" se va a poder trata de mitigar los fuego.

Este especialista ingeniero de montes de la Universidad Católica de Ávila (UCAV) enseña que para comprender los incendios forestales hay que partir del llamado "triángulo del fuego", compuesto por tres componentes como son "el comburente", o sea, el material abundante en carbono; el "comburente" u oxígeno y la fuente inicial de calor" que pone en marcha la reacción. "Si falta alguno de los tres el fuego no aparecerá o se extinguirá", matiza.

Al respecto, López Almansa indicó que es imposible remover precautoriamente el oxígeno de la atmósfera, pero "si se tienen la posibilidad de reducir las fuentes que ponen en marcha la reacción" y asimismo accionar sobre los comburentes, y sobre ésto ha precisado que es más esencial la tipología del comburente que su cantidad, o sea, si es un vegtal vivo o fallecido o uno fino o abultado, tal como su humedad.

En la situacion de España, con una sequía estival, la vegetación frecuenta enseñar "un alto porcentaje de comburentes muy secos, varios de ellos fallecidos", que con elevadas temperaturas y baja humedad, si hace aparición una fuente de calor "arden verdaderamente como la yesca", de ahí que los fuegos "son mucho más usuales".

El ingeniero forestal y instructor de la UCAV se ha referido a otro término, "el de régimen del fuego" y explicó que si la continuidad con que se desarrollan los fuegos en un preciso sitio es mayor que la agilidad de restauración de la vegetación, "eso va a conducir a su humillación", pero si pasa lo opuesto, "la vegetación se desarrollará poco a poco más, juntando comburente" y es posible que se alcance "un equilibrio" entre la aptitud destructora del fuego y la aptitud reconstructiva de las plantas.

Juan Carlos López Almansa ha recordado que el fuego ahora existía "bastante antes" de que apareciese el hombre, pero desde el instante en que el hombre empezó a controlar el fuego "el número de incendios se ha aumentado, convirtiendo los ecosistemas de parte importante del mundo.

Y es, para este ingeniero forestal, la transición de un régimen del fuego de la era preindustrial, en el momento en que el monte se quemaba cada pocos años con incendios de pequeña intensidad, "a un nuevo régimen del fuego", con un abandono del empleo de los montes que hace enorme acumulación de comburente, "la que ha causado en decisión correcta el inconveniente" de los incendios forestales.

Un inconveniente que empezó en la década de los 60 y 70 con el abandono de todo el mundo rural y con la "paradoja de la extinción" puesto que los operativos "son normalmente tan eficaces" que el fuego se apaga "solamente se produce" lo que hace que ese comburente que podía haber ardido prosiga medrando y "pasados unos años" en el momento en que se den las propiedades del ambiente "arderá con mucho más virulencia y ocasionando un daño considerablemente mayor".

"Porque el enorme inconveniente no es que haya incendios, sino estos se transformen en aciagos. El avance de matorrales es algo natural siempre y cuando la tasa de consumo sea inferior a la tasa de producción", pues si esa vegetación "se lleva a cabo en demasía" ahora va a venir un fuego o una plaga "que corrija el desequilibrio", explicó López Almansa, quien admite que en un contexto de abandono del medio rural "no es moco de pavo miniminzar las amenazas.

Porque este abandono rural ha causado que se haya pasado de un régimen del fuego "mucho más ordenado" a otro "mucho más caotico" con incendios "mucho más virulentos" con lo que el instructor de la UCAV ha letrado por achicar el exceso de comburente, lo que sucede por el aprovechamiento de los elementos forestales, "incluyendo los ganaderos" y puso como un ejemplo la provincia de Soria, donde se efectúa una intensa administración forestal en sus montes, que crea trabajo y riqueza, "y donde los enormes incendios son inusuales".

Asimismo, cree que la ola de calor, con elevadas temperaturas nocturnas y diurnas, "estimula una humedad baja y unos comburentes secosy libres", ha aseverado este especialista, que ha subrayado que "si bien logre contribuir en parte, el cambio climático no es la enorme causa de los incendios" y de esta forma ha recordado que el peor año de la serie estadística fue en 1985, en el momento en que se quemaron prácticamente 500.000 hectáreas.

"Por bastante calor que lleve a cabo, si no hay comburentes en una consistencia correcta no hay incendio" por el hecho de que el inconveniente de los incendios "reside en causas principalmente sociales, y solo a través de medidas sociales va a poder intentar paliarse", indicó el ingeniero forestal, quien ha recordado que los incendios forestales van a estar siempre y en todo momento presentes, "puesto que se generarán siempre y cuando haya oxígeno, comburente libre y una fuente inicial de calor" con lo que es propósito "no debe ser, por consiguiente, terminar con ellos, sino más bien atenuar sus efectos y estudiar a convivir con el fuego".

Más información

Especialista de la UCAV: "El cambio climático no es la enorme causa de los incendios sino más bien los puntos sociales"