• jueves 2 de febrero del 2023

Fin al proceso de la estafa de jamones con la condena de seis meses de prisión al quinto de los implicados

img

Se habla del hijo del 'cerebro' de la organización que fué por último juzgado tras mantenerse fugado a lo largo de meses

VALLADOLID, 5 Oct.

La Audiencia Provincial de Valladolid ha 'echado al final la persiana' al proceso por la estafa de jamones por importe de prácticamente quinientos mil de euros del que fueron víctimas hace una década diferentes compañías en toda España, tras la condena del quinto y último de los implicados que quedaba aún en tanto que había continuado en sitio desconocido a lo largo de meses.

Hablamos de Julián A.T, hijo del empresario murciano José A.N. y 'cerebro' de la organización al que la Audiencia Provincial, por su conformidad, ha culpado este miércoles a seis meses de prisión y al pago de una multa de 120 euros--se exponía a un total de seis años y medio de privación de independencia--por delito de estafa, según detallaron a Europa Press fuentes jurídicas.

La importante rebaja de la pena obedece a que el fiscal del caso le ha atribuido el papel de "cómplice" del resto de condenados y "colaborador ocasional", al paso que ha acordado eximirle del delito de pertenencia a conjunto criminal encausado al resto de implicados y le ha aplicado las mitigantes de dilaciones incorrectas--los hechos se remontan a 2011--y reparación del daño, al haber abonado adjuntado con su padre a 2 de las compañías afectadas un total de 25.000 euros.

En término de compromiso civil, la sentencia sostiene las proporciones ahora reflejadas en precedentes errores judiciales.

La presente condena, que es estable y fué anunciada 'in voce' por el magistrado que encabezaba el tribunal, cierra de esta forma de manera determinante un proceso salpicado de varias contrariedades con apariencia de suspensiones de juicios y conformidades, en tanto que otros 2 de los implicados, Antonio Mariano G.H. y José Javier C.G, ahora acordaron en su día sus respectivas condenas de un par de años de prisión, al tiempo que el empresario murciano y 'cerebro' de la trama, José A.N, y su 'testaferro', Diego L.G, en otro juicio posterior, fueron condenados el mes pasado de junio a penas de un par de años y un año y 4 meses de prisión, respectivamente.

A los 4 ahora condenados previamente por exactamente los mismos hechos se les consideró autores de un delito continuado de estafa y otro de pertenencia a conjunto criminal por concertarse para mediante la mercantil Dismarianga SLU, con origen en Valladolid, comprar mercancías, en su mayor parte de modelos cárnicos y lácteos, sin abonar el importe de los pedidos.

Más allá de que en un comienzo abonaban los pedidos iniciales, para de este modo ganarse la seguridad de sus víctimas, a posteriori efectuaban pedidos considerablemente más copiosos y una vez recibida la mercancía simulaban el abono a través de pagarés los que, llegado su vencimiento, eran devueltos por los bancos por carecer de fondos.

A través de este trámite, durante 2011, hicieron varios pedidos de mercancía a compañías establecidas en diferentes puntos de España, desde Valladolid, Lugo, Leganés, Madrid, Barcelona, Guijuelo (Salamanca), Girona, Badajoz y Segovia, de las que consiguieron genero por importe global de 446.196 euros que no abonaron.

En el organigrama de la organización, a José A.N. los inculpadores le proporcionan el papel de "cabecilla", tomando las resoluciones de la compañía más allá de no mostrarse jamás en frente de los distribuidores ni firmar archivo alguno, al tiempo que José Javier C.G. era el primordial acompañamiento del primero y quien, en un mismo nivel por su poder de resolución, actuaba frente a las víctimas como comercial de la mercantil, contactando con ellos, haciendo los pedidos y entregando los pagarés.

El hijo del primero, Julián A.T, cooperaba esporádicamente, al paso que Antonio Mariano G.H. y Diego L.G. figuraban en frente de terceros como gestores y dueños de la mercantil.

Más información

Fin al proceso de la estafa de jamones con la condena de seis meses de prisión al quinto de los implicados