• viernes 3 de febrero del 2023

Fiscalía de Valladolid solicita un año de prisión a una 'entrenador' por fingir ser sicóloga y atender a un menor

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Está encausada por un delito de intrusismo profesional

VALLADOLID, 26 Dic.

Fiscalía de Valladolid pide una condena de un año de prisión para
una mujer con iniciales A.I.S. que a lo largo de prácticamente siete meses, entre diciembre de 2020 y julio de 2021, asistió a un menor fingiendo, presuntamente, tener la titulación de sicóloga en el momento en que, como de esta manera reconoció después, solo tenía entendimientos como 'entrenador'.

En su escrito de calificación provisional de los hechos, la acusación pública tipifica la conducta de la investigada como un delito de intrusismo y, aparte del año de prisión, solicita su inhabilitación a lo largo de tres años para ejercer la profesión de 'entrenador'.

En término de compromiso civil, el fiscal del caso atrae una indemnización de 350 euros a favor de los progenitores del menor por los honorarios cobrados inadecuadamente y de otros 3.000 por el perjuicio y daño ética derivados de la suplantación de un profesional capaz para la terapia precisa y el retardo en la app a la víctima, de 13 años, del régimen psicológico conveniente, según detallaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Por su parte, el padre del menor aplica a los hechos la agravante de abuso de seguridad y solicita una multa de 7.200 euros y una indemnización, por daños morales, de 24.000 euros, por el régimen efectuado al menor y de otros 1.000 euros por el régimen efectuado a la madre del niño.

Se halla presentado del mismo modo en la causa el Colegio Oficial de Psicología de Castilla y León (Copcyl), que, por exactamente los mismos hechos, pide una multa de 5.400 euros y el pago de las indemnizaciones que corresponden a los progenitores del menor por las proporciones abonadas a la acusada.

La demanda de los hechos por la parte del padre del menor recayó en el Juzgado de Instrucción número 2 de la ciudad más importante, que el 30 de septiembre del pasado año dictaminó el sobreseimiento libre de la causa y después ratificó su resolución al desechar el recurso de reforma interpuesto por el progenitor de la víctima al que se había adherido el Ministerio Fiscal.

Sin embargo, el subsidiario recurso de apelación, asimismo con el acompañamiento de la acusación pública, fue después estimado por la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia de Valladolid, para que se practicasen una secuencia de pruebas proclives a saber, así como solicitaba el apelante, si la denunciada cometió un delito de intrusismo, pensado en el producto 403 del Código Penal, en lo que se refiere a si en su intervención sobre el menor hizo actos propios de la profesión de sicólogo en el momento en que no muestra titulación para ejercerla.

Fue el mes pasado de mayo en el momento en que el juzgado resolvió dictar nuevo coche para proseguir las diligencias por el trámite de trámite abreviado, en oposición al como la denunciada interpuso recurso de reforma, que fue desechado, y el subsidiario de apelación frente a la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Provincial que tuvo idéntico resultado.

Los progenitores del niño contrataron los servicios de la denunciada a la visión de los consejos del servicio de orientación del instituto frente a los inconvenientes de avance sensible que presentaba. Las sesiones con el menor se comenzaron el 21 de diciembre de 2020 y se alargaron hasta julio de 2021.

Fue desde el 12 de julio del pasado año en el momento en que el padre del niño
empezó a soliciar a la denunciada su titulación, número de colegiación y también reportes, frente lo que A.I.S. reconoció que no tenía titulación de sicóloga pero explicó que había efectuado al menor terapias como 'entrenador', cuyo certificado muestra.

Sin embargo, la Audiencia de Valladolid apuntó que "no es menos cierto, según se desprende de las diálogos de whatsapp, que la denunciada se había anunciado en un inicio como sicóloga frente al denunciante.

Así, en un mensaje el 22 de diciembre de 2020 afirma: "Buenos días..., soy... la sicóloga de..." y en otro, el 1 de julio de 2021, se dirige al padre en los próximos términos: "hola..., solo era para decirte que...tuvo terapia esta mañana conmigo", al tiempo que en un audio aportado por la parte denunciante afirma "de ahora en adelante solo seré la sicóloga de ...", o sea que semeja atribuirse esa condición.

Teniendo presente que lo importante--a efectos penales--es saber si ha practicado actos propios de la profesión de sicóloga sin tener la titulación académica que es que se requiere para el ejercicio de semejante actividad profesional, la Sección Segunda de lo Penal abogaba por que la investigación profundice en este radical, "resultando exacto que por un perito sicólogo del Instituto de Medicina Legal (IML), a la visión de lo que obra en las actuaciones y en especial del informe que la acusada efectuó respecto de su trabajo con el menor (aportado en coches), emita dictamen sobre si la investigada hizo actos propios de la profesión de sicólogo".

Así mismo, el tribunal veía preciso tomar declaración testifical a la madre del menor respecto del fundamento y los términos de la contratación de la denunciada para tratar a su hijo y sobre el resto extremos de los hechos denunciados, así como veía procedente necesitar a la supuesta intrusa la aportación de las facturas de las consultas de su intervención con el menor.

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