Crónica Castilla y León.

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Guarda absuelto de dejar tuerto a cazador tras golpearlo repetidamente en la cabeza.

Guarda absuelto de dejar tuerto a cazador tras golpearlo repetidamente en la cabeza.

La Audiencia de Valladolid ha emitido una sentencia de absolución en el caso del guarda de campo acusado de dejar tuerto a un cazador en octubre de 2018, según informaron fuentes jurídicas. El encausado, José Luis M.R, estaba enfrentando una condena de seis años de prisión por delito de lesiones y al pago de una indemnización de 39.000 euros. Sin embargo, el fallo de la Sección Cuarta de lo Penal consideró que no había pruebas suficientes que demostraran la relación de causalidad entre los golpes recibidos por la víctima y la pérdida total de visión en su ojo derecho.

La decisión de absolución fue apoyada por el defensor del acusado y el letrado que representó al coto de caza, como responsable civil. Aunque las acusaciones pública y particular solicitaron una condena debido al informe de las forenses judiciales que sugería una relación de causalidad entre los golpes y la lesión, un experto en Oftalomología descartó esta conexión. El oftalmólogo afirmó que los desprendimientos de retina son más comunes en la parte frontal de la cabeza y que no se encontraron laceraciones o hematomas en la cabeza de la víctima.

En el juicio, el acusado negó haber agredido al cazador y aseguró que en ningún momento coincidió con él aquel día. José Luis M.R. explicó que se encontraba en otra zona debido a la vigilancia de otros cotos de caza en las localidades cercanas. Además, el guarda atribuyó la acusación y agresión a una supuesta venganza del cazador después de haberlo denunciado por cazar una especie no cinegética en 2014. Por otro lado, el lesionado afirmó que el guardia lo amenazó después de una acusación por furtivismo en una reunión de la Junta Directiva del coto.

Según relató el cazador, cuando se encontraron nuevamente en el coto, el guarda se encaró con él y le propinó puñetazos en la cabeza por la espalda. La víctima comenzó a experimentar problemas visuales poco después de los golpes y se buscó auxilio médico. Sin embargo, la absolución se basó en que no se pudo probar la relación directa entre los golpes y la pérdida de visión.