• jueves 2 de febrero del 2023

Itacyl examina en seis años mucho más de 5.000 genomas bacterianos

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VALLADOLID, 11 Dic.

La Junta de Castilla y León hizo la secuenciación masiva de modelos cárnicos ibéricos como control de calidad, lo que permitió que en seis años se hayan analizado mucho más de 5.000 genomas bacterianos, 34.000 genomas víricos y 4.000 microbiotas de origen alimenticio, agrario, animal y humano.

De este modo, la Administración autonómica, a través del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl), ha "probado que hay una relación entre la excelencia del producto y su género de microbiota".

La secuenciación de ADN es una técnica que deja asegurar la seguridad y calidad alimenticia al poder detectar todos y cada uno de los microorganismos en una exhibe, esto es, la microbiota, y comprender la composición cuantitativa microbiana en alimentos, animales, vegetales, aguas y suelo, según ha detallado la Junta por medio de un aviso recogido por Europa Press.

Esta técnica asimismo deja conseguir el genoma terminado de un microorganismo y también detectar genes de interés en procesos fermentativos que mejoran la calidad de alimentos como los lácteos y embutidos, o genes relacionados con mecanismos de resistencia a los antibióticos y otros genes como los de virulencia de un patógeno, para achicar la utilización de antibióticos o efectuar un diagnóstico precoz de anomalías de la salud o de probables inconvenientes de seguridad alimenticia.

El laboratorio de Biología Molecular y Secuenciación del Itacyl transporta seis años usando esta técnica llamada secuenciación masiva (High Throughput Sequencing, HTS).

Se trata de un "reto" para la salud humana y la animal saber los microrganismos que hay y se distribuyen entre el hombre, los animales y el ámbito, particularmente la transmisión de las multirresistencias a antibióticos, tal como los microorganismos alterantes de los modelos.

También se enfoca en esos que resulten ventajosos para la calidad de los alimentos y el estado de la salud humana (probióticos), más que nada en artículos fermentados como lácteos, embutidos crudos curados, jamones y vino.

El Instituto tiene equipos de secuenciación que dejan leer cientos de millones de secuencias o extractos del ADN de manera económica, rápida y simple que más tarde se procesan a través de poderosos servidores bioinformáticos.

El centro ligado de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural hizo, entre otros muchos estudios, la caracterización microbiana en modelos cárnicos curados ibéricos como control de calidad.

En preciso, se han estudiado paletas de bellota de siete compañías distintas, elaboradoras de artículos cien por ciento ibérico (precinto negro) y de paletas de bellota 75 por ciento/50 por ciento ibérico (precinto colorado).

Todas las paletas cumplían los requerimientos de la regla de calidad en lo que se refiere a la edad, peso de las canales, tiempo de procesado y peso de la parte.

El estudio microbiológico realizado en paletas de bellota ibérica se complementó con el estudio de los factores fisicoquímicos, que se ven damnificados, primordialmente, por el sitio de producción.

Sin embargo, a nivel de microbiota, las diferencias entre modelos elaborados con piezas con diferente porcentaje de ibérico son pequeñas.

Las distintas des en las que tienen la posibilidad de hallarse dejan detallar diferencias entre paletas y también detectar aquellas con inconvenientes de calidad. La microbiota externa es muy característica del sitio de producción al paso que la microbiota interna es mucho más permanente.

La técnica de la secuenciación tiene como virtud, además de esto, poder estudiar las comunidades de microorganismos que no tienen la posibilidad de cultivarse en laboratorio y por ende no son determinados por las técnicas habituales.

Otra virtud es que la utilización de esta tecnología como control de calidad, no necesita tomar una exhibe interna del producto, en la situacion del jamón o paletas se efectúa la cala, lo que supone una pérdida económica al productor.

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