Crónica Castilla y León.

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Jaramillo asegura que la esperanza de la Semana Santa es fundamental debido a la resurrección.

Jaramillo asegura que la esperanza de la Semana Santa es fundamental debido a la resurrección.

VALLADOLID, 15 Mar.

El director de COPE en Castilla y León, el periodista Luis Jaramillo, ha recordado este viernes que la recreación de la Semana de Pasión de Jesús es la "representación de la mayor historia de la humanidad, de solidaridad, de amor", y la raíz de la creencia de los cristianos, "la llamada a la esperanza a la resurrección, a la vida".

Así lo ha manifestado este "vallisoletano de Zamora", como él mismo se ha definido, durante la proclamación del Pregón que se ha celebrado este viernes en una abarrotada Catedral, donde este pregonero ha reconocido que Valladolid "muestra estos días lo mejor de si misma, sin inteligencia artificial ni metaverso".

Jaramillo, que se ha encomendado al Corazón de Jesús que preside desde lo alto de la Catedral el acontecer diario de esta ciudad, se ha referido al trabajo que durante todo el año realizan las 20 cofradías vallisoletanas porque, como ha dejado patente, "no se trata de estar todo el año de procesión" sino que se trata de que cada cual aplique a la vida "las enseñanzas de estos días" se trata de "hermandad, confraternidad, amistad, solidaridad, concordia".

Sinónimos "con un mensaje en positivo que debiera calar hondo" en todos para que las cosas fueran "más fáciles" y para ser "más comprensivos", ha expuesto el pregonero, quien ha recordado que vivir en hermandad es ayudar a los demás, "ayudar al hermano que está al lado", es acompañar "en tiempo de soledad" y, arropar "en tiempos de individualidad".

"No sólo son Semana Santa los cofrades o los cargadores. Semana Santa somos todos....todos somos cofrades de procesión o de acera", ha aseverado el pregonero, quien ha pedido que no se olvide que lo que de verdad es la Semana de Pasión "es la raíz" de la creencia de los cristianos, "la llamada a la esperanza" porque "sin resurrección no hay nada".

Luis Jaramillo ha recordado su niñez, cuando llegaba la Cuaresma, una época que se le antoja "con cierta penumbra" por las imágenes de las iglesias cubiertas por grandes telas moradas o negras, aunque ha reconocido que la Iglesia enseña que "la paz, el recogimiento, la vivencia interior puede ser personal o colectiva, pero no debe estar marcada por la oscuridad".

Por ello, ha defendido que la Cuaresma es "cada vez más un tiempo de creencia" y aunque se tienda a pensar que lo más importante "es conmemorar la muerte de Cristo", el pregonero ha aseverado que si no hubiera Pascua, si no hubiera acontecido la Resurrección "el mensaje habría resultado un gran fracaso porque todo habría acabado con la muerte y sería la nada". "¿Y que es del ser humano si no tiene esperanza?", se ha preguntado Luis Jaramillo.

Tras recordar el nacimiento en el siglo XVI de las cinco cofradías penitenciales de Valladolid, Vera Cruz, Pasión, Angustias, Piedad y el Nazareno, Luis Jaramillo ha ensalzar el patrimonio escultórico que atesora Valladolid, con tallas "con un valor patrimonial altísimo y con un valor devocional y espiritual altísimo".

Así, desde el Museo de Escultura, con su Belén Napolitano, el pregonero ha hecho un recorrido por esas tallas que convierten la Semana de Pasión vallisoletana en un museo en la calle, como es el Cristo de la Luz, La Vera Cruz, la Virgen de las Angustias, Cristo Camino del Calvario, la Elevación de la Cruz, Ecce Homo, Cristo de Medinacelli, la Piedra, la Sagrada Cena....

Igualmente, ha ensalzado Luis Jaramillo la importancia de los sonidos, de las marchas de Semana Santa, de los tambores y las trompetas, de las dulzainas, las gaitas.... que "son imprescindibles porque el sonido cofrade es acompañamiento, es identidad y es necesario para la armonía en el movimiento de los pasos", al igual que las trabillas y las matracas y la "riqueza" de la música vocal.

Asimismo, ha repasado el trajín de las casas cuando llega la Semana Santa para preparar y rememorar los que sucedió un día en la Vía Dolorosa de Jerusalem, hace ya casi dos mil años, donde el pregonero estuvo en dos ocasiones, una de ellas en la Cuaresma.

Una cuaresma en la que no puede dejar de pensar ya que hoy en las calles de Jerusalem "estarán casi vacías, sin apenas peregrinos que lleven la cruz....estará huérfana esta Semana Santa de fieles que recen" como consecuencia de la guerra "la cruel guerra fraticida que ha limpiado de peregrinos la ciudad y siega la vida de miles de personas".

Momento en el que el pregonero ha levantado la mirada al cielo para clamar por la paz, una mirada que en Valladolid se encontrará con la imagen del Corazón de Jesús y ha rogado para que "llegue la paz al mundo y a los corazones un soplo de entendimiento, diálogo y concordia".

Luis Jaramillo, ha hecho un recorrido por las 41 procesiones que se sucederán en las calles de la ciudad esta Semana Santa, una ciudad "que muestra lo mejor de si misma", una ciudad "que sabe acoger, que integra" a todos los que llegan, "una ciudad para pasear con atención y admirar el legado de ayer y disfrutar de la modernidad de hoy".

El pregonero ha llamado a celebrar una nueva Semana Santa para que Valladolid transmita "el ambiente único de una ciudad y sus celebraciones", para mostrar al mundo "su patrimonio universal", para enseñar "el valor de la seriedad y el silencio", para mostrar que sabe "acoger y arropar", que es capaz de hacer "grandes cosas juntos" y que sabe rezar en la calle.