• sábado 25 de junio del 2022

La Junta asegura que el fuego de Zamora fue una "barbaridad" con propagación y accionar jamás vistos

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Asegura que el resultado podría haber sido exactamente el mismo con mucho más medios y estuvo medio tiempo fuera de aptitud de extinción

VALLADOLID, 23 Jun.

La Junta de Castilla y León aseguró que el fuego de la Sierra de la Culebra (Zamora) que ha calcinado 30.800 hectáreas fue una "absoluta barbaridad" con una propagación y un accionar jamás vistos y continuó el 50 por ciento del tiempo fuera de aptitud de extinción, con adelantos que llegaron a 1.200 hectáreas por hora.

Así lo aseguró el responsable del Centro para la Defensa contra el Fuego, Enrique Rey, quien explicó los pormenores del operativo de extinción al lado del directivo general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, y el jefe de servicio de defensa del medio natural, Ángel Sánchez.

Arranz ha justificado la rueda de prensa para argumentar las situaciones y el operativo de extinción en que se están trasladando datos que "no se ajustan a la verdad" y además de esto se usa la catástrofe para llevar a cabo reivindicaciones laborales, "que tienen la posibilidad de ser realmente loables", pero que no tienen ver con el incendio.

Tras proteger el "magnífico trabajo" efectuado por la gente que participaron en la extinción, jugándose la vida, Enrique Rey explicó los pormenores de este incendio en unas conclusiones preliminares desde el criterio técnico, en tanto que aseguró se va a estudiar mucho más intensamente para saber y comprender el incendio de manera científica y además de esto poder estudiar para prosperar la actividad formativa.

Rey, quien participó en el operativo, ha asegurado que el incendio fue una "absoluta barbaridad" y exactamente el mismo tuvo un origen en una tormenta seca --solo con precipitaciones locales, si bien fuesen fuertes-- que "barrió" la provincia de Zamora el día 15, con fuerte aparato eléctrico y vientos "extraordinariamente fuertes" de 70 km y muy alterables, que complican las tareas de extinción en frente de los vientos sostenidos pues fuerzan a un "replanteamiento continuo" de la estrategia de "ataque" al fuego.

A esto se sumaron las temperaturas extremas y una escasa humedad, situación que se sostuvo durante la noche, lo que facilitó la ignición de cualquier rayo, con lo que se llegó a tener cerca de 14 focos, algo que "no es habitual", y una "rápida consolidación" del fuego.

Todo ello, ha señalado, supuso una alta dificultad en la toma de resoluciones y además de esto hubo muchas adversidades para trasmitir información y para sostener comunicaciones, pese a lo que se dio contestación a todos y cada uno de los focos con los medios libres y también "aun mucho más" y de conformidad con los protocolos establecidos "con buenísima diligencia". Además, la alarma popular "comprensible" que produjo supuso una saturación de llamadas que "colapsó" los canales de comunicación y también hicieron llegar una información "distorsionada" hacia el operativo, que dio contestación "de manera perfecta".

El comienzo del fuego fue a las 19.48 horas del día 15 en el momento en que un puesto de supervisión alertó del primer foco en Ferreras de Abajo, hasta donde se desplazaron "inmediatamente" múltiples medios, entre ellos un helicóptero, que a los 18 minutos estaban interviniendo --más allá de que los medios aéreos precisan diez minutos antes de comenzar el vuelo por normativa aérea--.

A los pocos minutos, a las 20.08 se advirtieron otros 2 nuevos focos a una distancia de un quilómetro y de esta manera hasta 14 focos, con vientos que hasta la 1.00 fueron muy variables, lo que piensa que en el momento en que se controla una región se vuelva a reactivar rapidísimo, con cambios consecutivos y también magnitudes no previstos, sin que se pudiese seguir por consecutivas reactivaciones.

Así, a lo largo de la primera noche estuvieron interviniendo hasta cien personas, en ámbas horas iniciales había cinco medios aéreos y poco después llegaron convoyes de las provincias lindantes (Valladolid, Salamanca y León), aparte de medios del Ministerio y más tarde de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Sin embargo, en el análisis hecho de los cinco días hasta la estabilización del fuego, Enrique Rey ha apuntado que mucho más de medio tiempo (60 de las 120 horas) el incendio tuvo un accionar convectivo y estuvo fuera de la aptitud de extinción, o sea, que "no hay medios humanos, materiales y especialistas" que dejen su extinción y solo se puede trabajar tratando contener el progreso a través de maquinaria, técnicas de contrafuego, la realización de cortafuegos y otras trabajos como la defensa de las ciudades y las infraestructuras.

Aunque la urgencia sea diferente, lo ha relacionado con la erupción del volcán de La Palma, donde es imposible meditar en parar el progreso de la lava.

Además, el responsable del Centro para la Defensa contra el Fuego explicó que se establecieron "líneas de control" del incendio y, como un ejemplo de su virulencia y dimensiones, ha señalado que se ha podido ver que el fuego pasaba por arriba con saltos de 200 o 300 metros e inclusive brincó 500 metros y pasó una barrera natural como el embalse del Tera, se afianzó en cinco minutos y quemó 20 hectáreas. Incluso hubo amenaza de que saltara la Autovía de Rías Baixas (A-52), pero logró pararse.

El fuego no se podía supervisar y avanzó a 50 o cien hectáreas por hora la primera noche pero, en consecutivas fases y a lo largo de 40 horas, lo logró a un ritmo de sobra de 500 hectáreas en el momento, lo semejante a eso que estadísticamente se considera un "enorme incendio", pero alcanzó las 1.200 hectáreas en el momento a lo largo de 12 horas continuadas. "Una absoluta barbaridad que no vimos previamente", ha señalado Rey, quien ha apuntado que tiene 30 años de experiencia en la extinción.

El operativo llegó a tener 620 expertos, un despliegue que se dió en "escasas situaciones", y 50 personas para regentar exactamente el mismo.

Además de estas cuestiones, que pertenecen a las conclusiones preliminares, Rey ha apuntado que pese a estas situaciones, "se trabajó realmente bien intentando encontrar barreras naturales" pero el fuego brincó, más allá de que se defendió bien las ciudades, 14 de las que debieron ser evacuadas, y garantizó la seguridad de todos y cada uno de los trabajadores, en tanto que ha ocasiones no se tienen la posibilidad de asumir peligros que pongan en riesgo sus vidas.

Por otro lado, ha señalado la imposibilidad del trabajo de medios aéreos en muchas fases del incendio, más que nada las tardes del 17 y del 18, puesto que en un instante llegó a haber tres hidroaviones que hicieron descargas sin que tuviesen efecto, a eso que se aúna que a veces fuera irrealizable su entrada por carecer de visibilidad. "No vimos una propagación ni un accionar de este modo", ha asegurado Enrique Rey.

Por su parte, José Ángel Arranz asimismo ha señalado que la noche del día 16 se ha alcanzó otro apunte histórico en el progreso del fuego, puesto que de 800 hectáreas quemadas se pasó durante la noche a entre diez.000 y 12.000.

En cuanto a las críticas los medios que había activos en ese instante, Arranz explicó que el resultado con mucho más medios podría haber sido "afín o muy similar" pues no se podía agredir de manera directa y se ha actuado igual que con un operativo mayor, de una manera "contundente", pero las situaciones hubiesen hecho que el resultado no fuese diferente si se hubiese tenido todo el operativo desplegado.

De exactamente la misma forma, ha señalado que visto que no estuviese proclamado el "peligro prominente" de incendios es porque cualquier declaración de este género piensa restricciones y se escoge postergar pues hay ocupaciones que se comprenden primordiales y sostienen la actividad económica en el medio natural las que se tienen la posibilidad de proseguir haciendo.

Por otra sección, ha negado que en algún instante los medios de otra red social como Castilla-La Mancha que de Castilla y León como llegó ha garantizar este jueves la asesora de Organización del PSOE en la Comunidad, Ana Sánchez.