• jueves 08 de diciembre del 2022

La Junta cifra en 1.213 los sanitarios de baja por COVID

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VALLADOLID, 7 Jul.

El representante de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, ha encriptado este jueves en un total de 1.213 los sanitarios que están de baja por coronavirus en la Comunidad Autónoma, una "cifra esencial", según ha reconocido, pero que no es tan alta como en su instante.

Según ha detallado el representante en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el mayor número de expertos de la sanidad de baja por COVID perjudica a la enfermería, como 401, seguidos de los médicos, con 226, y de los socorrieres, con 200, a los que se aúnan 98 celadores al paso que el resto de los trabajadores del ámbito de baja por COVID forman parte a "otros colectivos".

El representante explicó que en la mayoría de las situaciones hablamos de personas con síntomas "leves" y también, aun, asintomáticas más allá de que no ha escondido la "preocupación" de este aumento de bajas por COVID al encajar en el tiempo con el "derecho legítimo" a las vacaciones del verano, a los comunes inconvenientes para localizar sanitarios y a la mayor actividad por el plan de choque de Sanidad para achicar las listas de espera.

Dicho esto, ha insistido en que el encontronazo de la presente ola de coronavirus en los centros de salud, generalmente, y en las UCI, particularmente, "no tiene relación" con el de las precedentes olas más allá de que ha aclarado que eso "no quita en nada alguno que no prepocupe".

Y preguntado por la estrategia de vacunación en oposición al coronavirus, el representante de la Junta ha apelado a los pactos que se logren lograr en el seno del Consejo Interterritorial de Salud, donde Castilla y León va "con ánimo en concordancia y de consenso" previo "aval científico", esperando de los especialistas se pronuncien sobre la efectividad de las vacunas a las novedosas variaciones que "poco tienen relación" con la cepa primigenia y si es "oportuno" aguardar a una la versátil.

El representante se ha con limite a realizar particular hincapié en el preciso "empleo responsable" de las máscaras en especial en interiores o en las situaciones en los que no haya una ventilación correcta o en los que es imposible almacenar la distancia de seguridad, a eso que ha sumado a quienes viven con pacientes atacables. "En la séptima ola, todos entendemos de qué manera comportarnos en los instantes de mayor peligro", ha considerado.

En exactamente el mismo sentido se pronounció la consejera de Familia y también Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, que ha reconocido que las situaciones en las viviendas suben "levemente" puesto que estos centros no son burbujas, especialmente frente a unas variaciones "de tanta transmisibilidad" como recientes con las que "es simple el contagio".

Blanco ha aclarado que la Junta no va a prohibir ni a limitar los derechos de los habitantes más allá de que ha letrado por "extremar las medidas de precaución" en los centros residenciales como ocurrió en Los Royales de Soria, donde hay 40 personas positivas por un brote que se advirtió al llevar a cabo una prueba a una usuaria en el hospital al que asistió por otro tema.

Según explicó, el estar en contacto con varios habitantes y tras advertirse esos 40 casos positivos el centro prefirió no aislar a cada habitante en sus habitaciones y optó por aislar un ala de la vivienda a fin de que se logren desplazar "con toda la independencia" en tanto que muestran síntomas leves o asintomáticos.

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