Crónica Castilla y León.

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La Junta impulsa medidas de emergencia y restauración tras los incendios forestales.

La Junta impulsa medidas de emergencia y restauración tras los incendios forestales.

VALLADOLID, 23 de noviembre. La Junta de Castilla y León ha comenzado a implementar medidas urgentes y a poner en marcha un ambicioso plan de restauración tras los devastadores incendios forestales que azotaron la región durante el verano pasado, con un presupuesto que supera los 16 millones de euros.

El propósito de las obras de emergencia es fundamentalmente evitar la erosión del suelo, contener la escorrentía resultante de las lluvias y facilitar que las semillas nativas puedan arraigar, según un comunicado oficial emitido por el Gobierno autonómico y recogido por Europa Press.

Para llevar a cabo estas intervenciones, se utilizarán diversas técnicas, tales como la instalación de fajinas y albarradas, la cobertura del suelo con astillas o paja, la mejora de caminos forestales, así como la recuperación de puntos de agua y cerramientos ganaderos. También se trabajará en la protección y mejora de las captaciones de agua para consumo humano, y se implementarán medidas para controlar posibles plagas y enfermedades en los bosques.

El Ejecutivo autonómico ha puntualizado que la restauración de los espacios forestales tras un gran incendio exige una primera fase de intervención urgente para mitigar los efectos adversos de la pérdida de vegetación, factores que pueden conducir a la erosión debido a intensas lluvias.

Mientras se ejecutan estas tareas iniciales, se dará paso a una planificación más extensa para la restauración, cuyo objetivo general es devolver el ecosistema montañoso a su estado ecológico ideal.

Hasta ahora, ya se han llevado a cabo acciones de emergencia como el mulching, mediante el uso de restos vegetales triturados y la dispersión de paja en diferentes puntos de captación de agua, además de proteger el suelo en zonas afectadas por los incendios, incluyendo lugares como Yeres, Llamas de Cabrera y Cuevas del Valle.

Simultáneamente, se está planificando la extracción de madera de los árboles de coníferas que fueron consumidos por el fuego, así como la gestión de plagas y enfermedades. También se recogerán semillas de especies autóctonas para restaurar las áreas dañadas y mantener un banco de germoplasma adecuado.

Las inversiones para esta fase inicial alcanzan los 13,3 millones de euros, según ha enfatizado la Junta.

En el marco de una estrategia a largo plazo, la restauración forestal incluirá diferentes acciones para lograr que el monte no solo recupere su estado ecológico óptimo, sino que también se convierta en un sistema más robusto y resistente frente al cambio climático y los incendios futuros.

Esta planificación incluye la creación de estructuras de hidrología forestal en los arroyos de montaña, además de repoblaciones en laderas, intervenciones que ayudarán a prevenir la erosión del suelo.

Asimismo, se proyecta la recuperación de una red de caminos forestales que no solo facilitarán actividades económicas productivas en el monte, creando empleo, sino que también permitirán un acceso rápido y seguro de los equipos de extinción en caso de incendio, además de establecer nuevos puntos de agua para la defensa de la zona forestal.

También se llevarán a cabo tratamientos selvícolas orientados a establecer áreas de gestión que fortalezcan la defensa del terreno ante futuros incendios, reduzcan el riesgo de plagas y enfermedades, y actúen como medidas de adaptación al cambio climático. La restauración de la masa forestal con especies autóctonas en densidades apropiadas será un eje clave en la estrategia, orientada a alcanzar una resiliencia a medio y largo plazo.

La Junta de Castilla y León, a través de Somacyl, avanza también en iniciativas para restablecer y mejorar el suministro de agua en las localidades que sufrieron los estragos de los incendios estivales.

Las intervenciones tienen lugar en varios municipios de las provincias de Ávila, León y Zamora, e incluyen la reparación de infraestructuras dañadas, la construcción de nuevas captaciones y redes de suministro, así como la protección de las infraestructuras existentes, con una inversión global estimada de tres millones de euros.

En la provincia de Ávila, el municipio de Mombeltrán está llevando a cabo un proyecto integral que abarca la recuperación de fuentes y arroyos, la canalización de trece puntos de captación y la ejecución de dos nuevos sondeos, con un presupuesto que alcanza los 350.000 euros. En Las Navas del Marqués, se realizarán mejoras en la estación depuradora por un costo cercano a 6.000 euros.

En León, se ha instalado una nueva tubería en Anllares, con un coste de 52.146 euros, mientras que en Sorbeda se han colocado 900 metros de tubería con una inversión de 4.930 euros. Igualmente, en Castrillo de la Cabrera, se ha renovado la conexión entre captaciones y depósitos, con una asignación de 81.283 euros, y en Yeres se han realizado trabajos de limpieza y protección en zonas de captación, invirtiendo 60.000 euros.

Además, en Pombriego se ha modernizado la red de distribución de agua, invirtiendo 166.563 euros; en Molinaseca, se han reparado daños con una inversión de 190.133 euros; en Villablino, se ha planificado la remodelación de la estación de tratamiento de agua potable por 304.730 euros; en Tremor de Arriba se han instalado nuevas tuberías a lo largo de más de diez kilómetros, con una erogación de 245.000 euros. Por otra parte, en Puente de Domingo Flórez, se sustituirán los filtros de los depósitos, con una nueva captación en el río Sil, por 286.871 euros.

En otras localidades como Calaveras de Abajo, Montrondo, Santo Tirso de Cabarcos y Oencia, se están realizando obras de mejora en sus sistemas hídricos, con inversiones que varían entre 13.000 y 207.000 euros.

En la provincia de Zamora, se realizan captaciones y se repondrá un pozo en Riofrío de Aliste, con un presupuesto de 75.498 euros, y en Valer, se trabaja en la sustitución de tuberías, por un monto de 62.709 euros. Otras intervenciones incluyen la renovación de instalaciones eléctricas y placas solares en Uña de Quintana y mejoras en caminos y fuentes en Galende.

Por último, la Junta también está llevando a cabo labores de protección y drenaje en localidades como Porto y Abejera, con inversiones que oscilan entre 12.000 y 63.000 euros, demostrando un compromiso firme por restaurar y proteger estos ecosistemas devastados.