• martes 04 de octubre del 2022

Localizados en una sima de la Montaña Palentina los restos de la osa y el osezno despeñados en el mes de junio al lado de otra cría

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PALENCIA, 3 Sep.

Agentes medioambientales y celadores de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León han localizado en una sima vertical de 33 metros de hondura los restos de la osa despeñada adjuntado con su osezno en el mes de junio --de los que tenía que ver con realizar un rastreo-- al lado del cadáver de otra cría desaparecida los días anteriores a aquel hecho.

Los restos de estos ejemplares fueron trasladados al Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Burgos, donde en los próximos días se procederá a la realización de las autopsias que corresponden, tal como a la recogido de material genético para su análisis en laboratorio al objeto de corroborar el vínculo de los oseznos.

El descubrimiento es fruto de los trabajos desarrollados por el operativo desplegado por la Junta de Castilla y León a lo largo de este viernes, que viene dentro por agentes medioambientales y celadores de Medio Ambiente del GRIA de los Servicios Territoriales de León y Palencia, adjuntado con personal de las Patrullas Oso de la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León, y con la colaboración de la Fundación Oso Pardo y de la cuadrilla de cuidado del parque natural de la Montaña Palentina.

El operativo logró encontrar dentro de la gruta, en una sima vertical de 33 metros de hondura y con un estrechamiento inicial inferior a los 50 centímetros, los restos de la osa despeñada adjuntado con 2 oseznos. El estado de los restos de los 2 oseznos funciona con que los dos fuesen sus crías, si bien uno había desaparecido los días anteriores al despeñamiento.

Fueron los agentes medioambientales y celadores de medio ambiente correspondientes al GRIA los que descendieron al interior de la sima, construyendo un increíble y estricto trabajo para lograr, por fin, aclarar el desenlace del despeñamiento ocurrido el día 5 de junio de 2022, y que ha acabado al final con la desaparición tanto de los 2 osos mayores como del osezno que aún se sostenía con vida en el instante del despeñamiento, han informado a Europa Press fuentes de la Junta.

Desde que se registrasen las imágenes del despeñamiento la tarde del pasado 5 de junio, la Junta desplegó un considerable operativo conformado por personal técnico, veterinarios, agentes medioambientales, celadores de medio ambiente y personal de las Patrullas Oso de la Fundación Patrimonio Natural de la Junta de Castilla y León, contando con la colaboración de la Guardia Civil y de personal de campo de la Fundación Oso pardo.

Durante las primeras horas del día 6 de junio se ha podido hallar al ejemplar macho fallecido próximo al rincón de la caída y se confirmó a lo largo de los días siguientes que la osa como el osezno estaban con vida dentro de la gruta, a una distancia horizontal de unos 15 metros de la entrada de la osera. Al ver la osa y el osezno con vida se aportó comida y agua en la gruta para asistir en la restauración de los ejemplares con la mínima intervención.

Durante los días siguientes, frente a los trabajos desarrollados por el operativo de la Junta que concluyeron sin nuevos rastros de la existencia de la osa y del osezno, se decidió efectuar una prospección recóndita del interior de la cavidad a través de videoscopio, tal como con un dron de inspección de interiores, sin conseguir registros visuales ni de la osa ni del osezno.

Debido a las especificaciones de esta región de la Montaña Palentina, hablamos de un complejo kárstico en una capacitación caliza, no se podía descartar que, si bien no se tuviesen novedosas imágenes de la osa y del osezno, los dos continuaran dentro de la gruta en otras cavidades o grutas no exploradas, en tanto que la cavidad donde se encontró en un inicio a los 2 ejemplares constaba de varias galerías y pozos completamente inalcanzables.

A su vez, sabiendo que una región muy cercana a la cavidad donde se refugió la osa y el osezno ha continuado hasta datas recientes una segunda osa con una cría del año, el operativo de la Junta de Castilla y León vino haciendo a lo largo de estas semanas una supervisión continuada a través de observación a distancia de la cavidad, tal como una monitorización continua de la osera a través de cámaras de fototrampeo y de supervisión en el mismo instante.

Este dispositivo se ha creado hasta el momento en que la segunda osa abandonó la región y permitió a los integrantes del operativo efectuar una revisión mucho más intensa de la gruta con personal especializado, de manera segura y sin producir afecciones a la segunda osa en una época vital de su avance.

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