Crónica Castilla y León.

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Perito de Iberdrola descarta ganancias excesivas tras la venta de acciones de San Cayetano Wind por 47 millones.

Perito de Iberdrola descarta ganancias excesivas tras la venta de acciones de San Cayetano Wind por 47 millones.

VALLADOLID, 26 Nov. - En el marco de un proceso judicial que busca esclarecer la llamada 'trama eólica' en Castilla y León, un experto designado por Iberdrola Renovables ha presentado un dictamen en el que califica de "razonable" el importe de 47,1 millones de euros que en el año 2007 la empresa San Cayetano Wind, cuyo propietario es el empresario Alberto Esgueva, obtuvo por la venta de un 40 por ciento de sus acciones en la sociedad Energía Global Castellana. Esta cantidad contrasta notablemente con los escasos 24.000 euros que se había pagado previamente por las mismas participaciones.

En su informe, encargado en mayo de 2013 y elaborado antes de que se iniciara la investigación sobre las supuestas irregularidades en la concesión de permisos para parques eólicos, el perito desestima las acusaciones que apuntan a un "pelotazo" por parte de Esgueva. Este análisis se centra en la transacción que incluyó a Ibercyl, la filial de Iberdrola, y refuerza la defensa al subrayar que las operaciones empresariales estaban justificadas podrían derivar en un rendimiento considerable en el futuro.

El perito argumenta que la valoración de la transacción tuvo en cuenta múltiples factores, incluyendo el valor del megavatio por hora de operación y las expectativas de rendimiento de los parques eólicos. A su juicio, el valor de 47,1 millones de euros no solo es justo, sino que podría considerarse bajo dado el contexto de mercado y las expectativas que no fueron parte del análisis realizado en 2013.

En sus declaraciones, recogidas por Europa Press, el experto subrayó que la estructura utilizada para esta transacción es común en el sector y que Iberdrola ha llevado a cabo operaciones similares en otras ocasiones. Además, remarcó que cuando San Cayetano Wind firmó su acuerdo con Ibercyl en 2004, no existían indicios de que el valor de su inversión se multiplicaría de tal manera en el futuro.

Durante la misma jornada del juicio, otros peritos, esta vez propuestos por el grupo empresarial Llorente (Collosa), testificaron a favor de la actividad de San Cayetano Wind en el ámbito eólico. Según sus evaluaciones, las operaciones que están bajo investigación mostraron un "razonamiento económico lógico" y reflejaron un compromiso de permanencia en el sector, siendo esta actividad capaz de generar beneficios por un total de 14 millones de euros a lo largo de sus años de funcionamiento en el mercado.

El peritaje, iniciado por los hermanos Llorente quienes están implicados en el proceso, ha permitido ofrecer una panorámica del desarrollo del sector eólico en el país entre 2000 y 2012. Durante este período, la potencia instalada pasó de 1.820 megavatios a 22.700, evidenciando un crecimiento explosivo que benefició a empresas como Collosa, que diversificó su actividad más allá de la construcción hacia la promoción inmobiliaria y la energía eólica.

Los expertos han subrayado que la decisión de la división Inverduero de Collosa de asociarse con íconos del sector energético como Iberdrola no solo es una práctica común, sino que facilita la financiación de proyectos y proporciona un conocimiento local que es crucial para su éxito. Esto fue parte de un análisis detallado de las cuatro operaciones en las que participó Inverduero, destacando que durante su actividad en esta área, lograron beneficios significativos, a pesar de también contabilizar pérdidas.

El estudio presentado indica que varias transacciones fueron impulsadas por la necesidad de recuperar inversiones y pagar deudas. La empresa había acumulado una deuda considerable tras la crisis financiera de 2008-2009, que alcanzó los 241 millones de euros y que, con el tiempo, fue reducida a 27 millones en 2017 mediante estrategias que incluían la venta de activos considerados no estratégicos.

El análisis de las acciones realizadas por Inverduero en asociación con Iberdrola, Endesa, Preneal y EON, mostró cómo cada una de estas colaboraciones tenía como meta la optimización de beneficios y la correcta gestión de los recursos. Las transacciones se valoraron en cifras justas, reafirmando que dicho esfuerzo empresarial no solo fue por beneficio especulativo, sino en busca de un rendimiento sostenible a largo plazo.

En el transcurso del juicio, los peritos defendieron sus hallazgos ante cuestionamientos de fiscales, quienes han cuestionado la magnitud de los beneficios alcanzados, elevándolos a un total de 26 millones. La incertidumbre en el tribunal llevó al juez a instar a ambas partes a mantener la calma y evitar intercambios hostiles.