BURGOS, 29 de diciembre. La administración municipal de Burgos, bajo el liderazgo de la alcaldesa Cristina Ayala, se encuentra en la encrucijada de enfrentar una nueva cuestión de confianza. Este importante evento tendrá lugar el 8 de enero, tras el rechazo del proyecto de presupuesto para 2026 durante el pleno celebrado el pasado lunes.
En una sesión extraordinaria que ha sido testigo de intensos debates, los partidos de oposición, PSOE y Vox, votaron en desacuerdo con un presupuesto propuesto de 265 millones de euros, que, según el equipo de Gobierno, era "realista e inversor". La oposición argumentó su rechazo, lo que desencadena esta situación crítica para la gobernanza municipal.
Este nuevo escenario lleva al gobierno municipal a recurrir a una cuestión de confianza, un mecanismo excepcional que se ha utilizado por segunda vez en esta legislatura tras el anterior evento que permitió la aprobación de los presupuestos de 2025. La alcaldesa, Cristina Ayala, deberá enfrentarse a un Pleno en el que buscará la validación de su gestión o, de lo contrario, se arriesga a ser censurada por la Corporación.
Si no logra obtener la confianza del pleno, los partidos de oposición dispondrán de un mes para conformar un nuevo gobierno y desarrollar un presupuesto alternativo. Sin embargo, si no logran llegar a un acuerdo, las cuentas presentadas por Ayala se considerarán válidas inicialmente.
Para organizar la agenda del próximo Pleno, Ayala ha convocado a la Junta de Portavoces este martes, donde se definirán los puntos a tratar en la sesión programada para el 8 de enero. La tensión de las negociaciones ha quedado clara en el último pleno, donde los diferentes grupos han intercambiado duras críticas. Ayala, en particular, cuestionó al portavoz de Vox, Fernando Martínez Acitores, por exigir condiciones que no planteó en otras ciudades, como Valladolid o Alicante.
Los concejales de Hacienda y la alcaldesa defendieron el presupuesto proyectado para 2026, sosteniendo que es "realista". Ayala instó a buscar un entendimiento entre las formaciones de derecha, subrayando que la ciudadanía burgalesa espera acuerdos que prevengan un regreso a un gobierno de izquierda.
Martínez Acitores, por su parte, no escatimó en críticas tanto al contenido como a la forma del proceso de negociación presupuestaria, manifestando que su grupo había brindado su apoyo en el pasado al equipo de Gobierno en dos modificaciones presupuestarias, lo que ahora considera una "traición". Detalló que estas modificaciones incluyen propuestas que a su criterio están siendo ignoradas por el actual Gobierno.
El portavoz del PSOE, Josué Temiño, también alzó la voz contra la alcaldesa, acusándola de una actitud "soberbia" y de manejar el Gobierno mediante la "improvisación", presentando un presupuesto que carece de novedades significativas en comparación con los de años anteriores. Además, criticó la tardanza en la presentación del presupuesto y la falta de inclusión de ayudas necesarias, como las destinadas a Cáritas.
Por último, Temiño advirtió de la dependencia del presupuesto de un "préstamo de 25,2 millones de euros", calificándolo de "brindis al sol", y justificó su voto en contra al señalar que su grupo defiende un concepto de ciudad completamente diferente al que promueve el actual equipo de Gobierno.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.