Crónica Castilla y León.

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TSJ confirma condena de más de dos años a joven por fractura de mandíbula en fiestas de Cabezón.

TSJ confirma condena de más de dos años a joven por fractura de mandíbula en fiestas de Cabezón.

VALLADOLID, 17 de octubre.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha ratificado la sentencia que condena a Juan José de los S.F. a una pena de dos años y tres meses de prisión. Este fallo se origina por las agresiones perpetradas contra dos jóvenes durante las celebraciones en Cabezón de Pisuerga en abril de 2023, siendo una de las víctimas afectada por una doble fractura de mandíbula.

La decisión tomada por la Sala de lo Civil y Penal del TSJCyL, con sede en Burgos, desestima el recurso de apelación presentado por el condenado y confirma la resolución inicial dictada por la Audiencia de Valladolid, según informó el Gabinete de Prensa del Alto Tribunal.

Aunque Juan José mantuvo su inocencia durante el juicio, alegando que no había golpeado a los agredidos y asegurando que solo impactó su puño contra una pared, el tribunal determinó que las pruebas recabadas durante el juicio respaldan la responsabilidad del acusado en dos incidentes. Así, fue condenado por un delito de lesiones menos graves debido a la fractura de mandíbula de una de las víctimas y por un delito leve de lesiones en relación con la otra víctima.

En consecuencia, a Juan José se le impuso una pena de dos años y tres meses de cárcel por la agresión que causó la fractura, así como una multa de 200 euros por las heridas causadas al segundo agredido. Además, el tribunal le obliga a indemnizar a la víctima más afectada con 28.053 euros, y a 250 euros para el otro agredido, además de asumir un tercio de las costas del proceso.

Durante el juicio, el joven declaró que la noche del 30 de abril de 2023 se encontraba en la festividad y que un incidente previo había comenzado cuando un vecino chocó deliberadamente con uno de sus amigos, derramando parte de su bebida sobre él. Juan José afirmó que trató de separar a los involucrados, pero fue amenazado por uno de ellos, lo que, según su versión, lo llevó a lanzar un puñetazo que terminó impactando contra la pared.

Aseguró que se encontraba alejado cuando ocurrió el segundo incidente, alegando que resbaló mientras intentaba acercarse al área donde varias personas estaban involucradas en una pelea, resultando herido en una rodilla y un hombro, según su testimonio corroborado por varios amigos que lo acompañaban.

En contraste, las víctimas, Guillermo G y Sergio L, junto a otros amigos que estaban presentes esa noche, identificaron sin duda a Juan José como el agresor. Guillermo relató que fue testigo de cómo el acusado golpeaba a su amigo Sergio, que se encontraba en el suelo, pidiendo perdón sin que esto sirviera para frenar la violencia.

Guillermo recordó que intentó intervenir para ayudar a su amigo, pero fue atacado con puñetazos en la cara y el cuerpo. La agresión culminó con un golpe violento en la mandíbula que resultó en la severa fractura que sufrió la víctima.

Por su parte, Sergio, que sufrió lesiones leves, explicó que el conflicto comenzó de manera accidental cuando chocó con otro joven. Intentó apaciguar la situación, pero fue agredido por Juan José, quien no cesó en su ataque, lo que provocó su caída al suelo y la intervención de Guillermo, quien también terminó gravemente lesionado.

Los esfuerzos de separar a los atacantes fallaron, lo que llevó a que la ambulancia fuera llamada para atender a Guillermo, quien presentó lesiones serias y evidentes. Posteriormente, tanto él como Sergio identificaron al atacante ante la Guardia Civil en fotografías, consolidando su testimonio.

La contundencia de las declaraciones de las víctimas y sus amigos llevó a la fiscalía a solicitar una pena total de cuatro años y medio de prisión para el acusado, así como multas e indemnizaciones significativas, en contraposición a la solicitud de absolución presentada por la defensa.