Avance en la A-11 en Valladolid: 55 km en servicio y más en 2027
La autovía A-11 en Valladolid ha ampliado su trazado en 55 kilómetros, conectando San Bernardo y Tudela de Duero, y añadirá otros 10 km en la primera mitad de 2027. El Ministerio de Transportes ha inaugurado este lunes el tramo, en un esfuerzo por mejorar la infraestructura vial de la región.
Este avance forma parte de un plan que desde 2018 ha permitido la puesta en marcha de 55 kilómetros adicionales en Soria y Burgos, totalizando 90 km en servicio para 2027. La inversión total en la autovía alcanza los 890 millones de euros, con un cambio de ritmo en los últimos años que responde a la voluntad política de mejorar la conectividad en Castilla y León.
El nuevo tramo incrementa la seguridad en una de las vías con mayor siniestralidad en España, complementando la red de carreteras y reduciendo la congestión en la N-122, que seguirá siendo preferida para el tránsito de largo recorrido hasta la finalización de ciertos tramos. La infraestructura busca también potenciar la vertebración territorial y facilitar el acceso a zonas productivas y turísticas.
Desde una perspectiva política, esta obra refleja la continuidad de los compromisos del Gobierno en materia de inversión en infraestructuras, a pesar de los recortes y cambios en la gestión autonómica. La apuesta por la autovía responde a una estrategia de fortalecimiento territorial y de mejora en la seguridad vial, en un contexto de prioridades que incluyen también la gestión de fondos europeos y la planificación a largo plazo.
El proyecto contempla además elementos de protección medioambiental, como pasos ecológicos y viaductos sobre ríos y espacios naturales, en línea con las políticas de sostenibilidad. La finalización de la A-11 potenciará la conectividad del norte de Castilla y León con el resto del país y Portugal, consolidando su carácter como eje vertebrador de la región, y estableciendo una base para futuras ampliaciones y mejoras.
De cara al futuro, la consolidación de la autovía en su totalidad permitirá una circulación más segura, eficiente y sostenible en una de las principales rutas de Castilla y León. La inversión y los trabajos en marcha evidencian un compromiso de largo plazo con la infraestructura, que se espera siga siendo un pilar clave para el desarrollo regional y la movilidad en la comunidad autónoma.