BBVA ajusta a la baja el crecimiento de Castilla y León para 2026 al 1,8% pero eleva la proyección para 2027 al 2,5%.
El 25 de marzo de 2026, se prevé que la economía de Castilla y León experimente un modesto crecimiento del 1,8%, situándose por debajo del promedio nacional, que se estima en un 2,4%. Según el informe más reciente de BBVA Research, esta proyección es dos décimas inferior a la estimación previa realizada en enero, cuando se esperaba un aumento del PIB del 2,0% para la comunidad.
Si estas proyecciones se materializan, Castilla y León podría enfrentar el menor crecimiento económico del país en 2026, empatando con Extremadura. Esta situación se atribuye a un comienzo más débil del año y a un sector público que muestra un dinamismo inferior al deseado, según señala el análisis de BBVA.
A pesar de estas perspectivas pesimistas para 2026, BBVA ha incrementado su pronóstico de crecimiento para Castilla y León en 2027, fijando un aumento del PIB en un 2,5%, lo que supone una mejora respecto a la previsión anterior del 2,0%. Esto sugiere que la economía regional podría recuperar impulso en el próximo ejercicio.
En un giro más positivo, el banco ha ajustado al alza las expectativas de crecimiento en varias comunidades autónomas para el año siguiente. Se anticipa que la estabilización de los precios del petróleo y un incremento en la demanda europea propicien la reactivación de la industria y un notable crecimiento en las exportaciones. Así, se prevén incrementos que superen la media nacional en regiones como Cataluña (2,5%) y varias zonas del norte de España, entre las que destacan País Vasco, Navarra y Aragón (2,8%), además de La Rioja, Galicia y Cantabria (2,7%), junto a Castilla y León (2,5%).
Además, se apunta que el envejecimiento de la población en estas áreas podría verse contrarrestado por un incremento en las pensiones, que se alinean con la inflación y pueden aportar un alivio a las economías locales.
En lo que respecta a 2025, las previsiones de BBVA Research sugieren un crecimiento del 2,6% en Castilla y León, ligeramente inferior a las expectativas anteriores y dos décimas por debajo de la media nacional, que se ajusta a un 2,8%. Este descenso se debe a la falta de un repunte significativo en las exportaciones en diversas regiones industriales, lo que ha llevado a que sectores como el de Castilla y León tengan crecimientos en línea o por debajo del promedio nacional.