Burgos restablece el servicio de autobuses con gratuidad temporal tras incendio en cocheras
Los autobuses municipales de Burgos volverán a operar con normalidad a partir del lunes 4 de mayo, ofreciendo un servicio gratuito durante un mes y medio. La medida busca compensar la destrucción de la mitad de la flota tras el incendio ocurrido el pasado 20 de abril en las cocheras municipales.
Este incidente, calificado como una "catástrofe" por las autoridades, ha afectado significativamente la movilidad urbana en la ciudad. La pérdida de vehículos propios ha obligado a recurrir a autobuses cedidos por la EMT de Madrid, que no cuentan con sistemas de pago ni GPS, por lo que la gratuidad se extenderá hasta que se instalen los nuevos terminales de cobro.
El Ayuntamiento ha estimado en unos 375.000 euros el coste de la gratuidad, equivalente a la recaudación prevista en mes y medio. Para resolver la falta de sistemas de pago, se ha aprobado la licitación urgente de 45 nuevos terminales de cobro, por valor superior a los 800.000 euros. Además, en los próximos días se incorporarán 15 autobuses de refuerzo mediante gestiones con empresas de renting.
Estas acciones permitirán que la flota operativa de Burgos sea incluso superior a la anterior al incendio, garantizando la cobertura ante posibles averías en los vehículos más antiguos. La alcaldesa, Cristina Ayala, ha señalado que se ha contratado un perito para evaluar los daños y defender los intereses municipales ante las aseguradoras, cifrando las pérdidas en decenas de millones de euros.
Por su parte, el Ayuntamiento ha anunciado que se convocará próximamente el Consejo de Movilidad para diseñar el futuro de las cocheras y definir un modelo energético para la flota, en coordinación con la oposición política. Ayala también ha agradecido la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, que ha aportado vehículos, repuestos, formación y asesoramiento técnico, en una muestra de cooperación entre administraciones.
Este suceso evidencia la vulnerabilidad de los servicios públicos ante incidentes de gran escala y pone en cuestión la gestión de infraestructuras urbanas en una ciudad que busca recuperar su ritmo y garantizar la movilidad de sus habitantes en un contexto de crisis.