Castilla y León autoriza visores térmicos en caza mayor para mejorar eficacia y seguridad
La Junta de Castilla y León ha aprobado el uso de visores térmicos y nocturnos en la caza mayor, con el objetivo de promover una actividad más sostenible y reducir riesgos. La medida, publicada en el Boletín Oficial, permite transportar y emplear estos dispositivos en especies como jabalí, ciervo, corzo, gamo y muflón durante modalidades de rececho y aguardo, en horarios autorizados y con restricciones específicas. La normativa responde a la necesidad de incrementar la eficacia cinegética, disminuir los accidentes de circulación relacionados con la presencia de ungulados y mitigar daños agrícolas y ganaderos. Además, contempla aspectos sanitarios, enmarcados en el enfoque 'Una Salud', para reducir riesgos derivados de la interacción entre animales silvestres, ganado y humanos. La regulación exige autorización previa y prohíbe el uso exclusivo de señal térmica para disparar, promoviendo una caza selectiva y responsable. La medida, que entra en vigor próximamente, refleja una tendencia política hacia la modernización de la gestión cinegética y la adaptación a nuevas tecnologías, en un contexto de debate sobre sostenibilidad y conservación. La decisión también responde a las presiones de colectivos cinegéticos y sectores agrícolas, que demandan herramientas que mejoren la seguridad y la eficiencia en la actividad. De cara al futuro, se espera que esta normativa pueda servir de referencia para otras comunidades, en un escenario donde la innovación tecnológica y la gestión ambiental se consolidan como prioridades en la política regional.