Castilla y León experimenta abril más cálido y seco en años
Durante abril, Castilla y León registró temperaturas extremadamente altas, con una anomalía de 3,9 grados respecto a la media histórica, según datos de Aemet. Este mes fue también notable por su escasez de precipitaciones, con un déficit del 22%. La combinación de calor y sequía refleja un patrón climático que preocupa por sus posibles efectos en el medio ambiente y la economía agrícola de la región. La persistencia de estas condiciones puede tener repercusiones en la biodiversidad y en la disponibilidad de recursos hídricos, incrementando la vulnerabilidad ante eventos extremos. La tendencia se sitúa en el contexto de cambios climáticos globales, que demandan una revisión de las políticas de gestión del agua y adaptación al cambio climático. La comunidad científica advierte que, si estas tendencias persisten, podrían agravarse los problemas de sequía y desertificación en la región en los próximos años, afectando también sectores económicos clave y el bienestar social local.