Castilla y León reduce en 2.731 pacientes las listas de espera quirúrgicas en 2025
Al cierre de 2025, la región registraba 24.786 pacientes en lista de espera para cirugía, lo que supone una disminución de 2.731 personas respecto a diciembre de 2024. La mejora refleja esfuerzos en la gestión sanitaria, aunque aún persisten retos en la reducción de tiempos y volumen de pacientes, en un contexto de presión sobre los recursos hospitalarios.
El Sistema Nacional de Salud indica que, en el ámbito nacional, las listas de espera aumentaron ligeramente, alcanzando 853.509 pacientes, con un incremento de 6.926 respecto al año anterior. Sin embargo, Castilla y León mantiene un tiempo medio de espera inferior a la media nacional, con 87 días frente a 121 días, evidenciando una gestión relativamente eficiente en comparación con otras comunidades.
El análisis revela que un 13,8% de los pacientes esperan más de seis meses por su intervención, porcentaje menor al 21,6% del conjunto del país, aunque ha aumentado respecto a junio de 2025. La comunidad continúa en la octava posición en volumen de pacientes en lista, tras comunidades con mayores ratios, como Andalucía o Madrid.
Las especialidades con mayores tiempos de espera son Cirugía plástica y Traumatología, con 112 días cada una. En contraste, Dermatología y Oftalmología son las que presentan los tiempos más reducidos, con 32 y 48 días respectivamente. La distribución de pacientes en espera muestra una concentración significativa en Traumatología, con 7.647 personas.
En cuanto a las consultas externas, la lista registra a 185.112 pacientes, un incremento de más de 10.000 respecto a diciembre de 2024. La demora media para una primera consulta en Atención Especializada es de 102 días, por encima de la media nacional, y más de la mitad de los pacientes esperan más de 60 días para su cita.
Estos datos reflejan un sistema sanitario en proceso de mejora, pero aún sometido a la presión de una demanda creciente. La inversión en recursos y planificación será clave para reducir las listas y mejorar la accesibilidad en los próximos años, en un escenario marcado por desafíos estructurales y políticos en gestión sanitaria.