Castilla y León refuerza la coordinación en incendios pese a no solicitar IGR3 y advierte de mayor riesgo en agosto
La Junta de Castilla y León ha destacado su compromiso con la colaboración y coordinación entre administraciones en la lucha contra incendios forestales, aunque no solicitó formalmente el Nivel de Gravedad Potencial 3 (IGR3). La decisión de activar este nivel en Ávila fue tomada de oficio por las autoridades estatales, en respuesta a la proximidad de varios fuegos en Madrid, Ávila y Toledo. La comunidad insiste en que la efectividad en la gestión de emergencias radica en la cooperación efectiva y la evaluación técnica del riesgo, más que en la declaración formal de niveles. La sequía prolongada, las altas temperaturas y las rachas de viento previstas para agosto incrementan significativamente el riesgo de incendios, por lo que las autoridades mantienen una máxima alerta. El Gobierno autonómico asegura una presencia constante de sus responsables en las tareas operativas y la vigilancia, en un contexto en que la causa humana, por negligencias o intencionalidad, está detrás de la mayoría de los fuegos recientes. La Junta colabora estrechamente con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y pide la colaboración ciudadana para identificar a los responsables y prevenir futuros incendios. La situación climática y la gestión de recursos seguirán siendo prioritarios en la estrategia de protección del medio natural durante los próximos meses, ante un escenario de mayor vulnerabilidad.