Castilla y León refuerza la vacunación contra la enfermedad de Newcastle en explotaciones avícolas
La Junta de Castilla y León ha establecido la vacunación obligatoria contra la enfermedad de Newcastle en explotaciones avícolas no destinadas a autoconsumo. La medida, en vigor desde el 1 de agosto en Valladolid y Segovia, afecta a todas las explotaciones de producción y reproducción. Se exige un mínimo de dos dosis en la pauta vacunal para garantizar la inmunización.
La decisión responde a la reciente detección de 14 focos de Newcastle en la comunidad, detectados durante junio. La enfermedad, altamente contagiosa y con elevada mortalidad, representa un riesgo importante para la sanidad animal y el medio ambiente, especialmente por su capacidad de propagación a aves silvestres y domésticas.
El endurecimiento de las medidas incluye también la autorización para el entierro 'in situ' de cadáveres y estiércol en las zonas afectadas. La Junta busca reducir la dispersión del virus, que puede transmitirse rápidamente a través de manipulación y transporte de material contaminado.
Este contexto refleja la creciente preocupación por la gestión de emergencias sanitarias en el sector avícola, que ha visto una intensificación de las medidas de control tras los brotes recientes. La respuesta institucional busca evitar una propagación más extensa y proteger la salud pública y animal.
Desde una perspectiva política, estas decisiones evidencian la prioridad del gobierno autonómico en reforzar las políticas de bioseguridad y protección sanitaria. La gestión de la crisis se enmarca en la responsabilidad de las administraciones de garantizar un entorno seguro para la actividad agrícola.
Mirando hacia el futuro, la comunidad continúa en alerta ante posibles nuevos focos. La colaboración entre administraciones, productores y científicos será clave para mantener controlada la enfermedad y minimizar su impacto en el sector avícola regional.