La campaña cerealista en Castilla y León afronta costes elevados y precios a la baja
La próxima campaña cerealista en Castilla y León se inicia con una notable presión económica. Los costes de producción han aumentado en torno a un 30 por ciento en comparación con el año pasado, alcanzando aproximadamente 200 euros más por hectárea. Sin embargo, los precios de venta podrían disminuir hasta un 30 por ciento en el caso del trigo duro, según las estimaciones de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL).
Este escenario se desarrolla en un contexto donde los precios de los cereales han sufrido una caída significativa en los últimos años, en parte debido a la competencia de importaciones, especialmente de cereal ucraniano. La situación se ha agravado por las altas temperaturas recientes, que afectan especialmente a las zonas del norte de la región, y que podrían reducir aún más las expectativas de rendimiento de los cultivos.
El impacto económico en el sector agrícola será sustancial, pues los elevados costes de insumos como gasóleo y fertilizantes, que han subido alrededor del 30 por ciento, recortarán los márgenes de beneficio. La rentabilidad de un sector que históricamente ha sido solvente se ve amenazada, lo que genera preocupación entre agricultores y organizaciones agrícolas.
Desde el punto de vista político, estas dificultades evidencian la necesidad de implementar medidas de apoyo específicas. La UCCL ha solicitado la ampliación de ayudas públicas y la posibilidad de cubrir hasta el 70 por ciento de los costes adicionales hasta finales de 2026, en un contexto donde las decisiones del Gobierno y la Unión Europea jugarán un papel clave para mitigar los efectos económicos.
En el marco más amplio, la situación refleja las tensiones derivadas de conflictos internacionales y cambios en la política agrícola europea, que influyen en la estabilidad de los precios y en la competencia en el mercado cerealista. La continuidad de estas condiciones marcará la evolución del sector en los próximos años, con un escenario de incertidumbre que requiere atención política y apoyo estratégico.