La Junta y Almazán acuerdan acciones para proteger el Palacio de los Hurtado de Mendoza tras el derrumbe
La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Almazán (Soria) han celebrado una reunión para coordinar las actuaciones en el Palacio de los Hurtado de Mendoza, declarado Bien de Interés Cultural. El inmueble sufrió un derrumbe el 1 de septiembre que afectó a cinco de sus once arcos en la fachada norte, además de forjados y parte del artesonado.
El encuentro responde a la necesidad de establecer una colaboración efectiva entre distintas administraciones, garantizando que las intervenciones cumplan criterios técnicos y patrimoniales. La Junta ha insistido en que la protección del patrimonio cultural es responsabilidad de los propietarios, pero continuará ejerciendo sus competencias para supervisar y garantizar la conservación del Bien de Interés Cultural.
Las implicaciones de esta coordinación son fundamentales para evitar que los daños en el patrimonio se agraven y para asegurar una recuperación adecuada del inmueble. La legislación vigente permite a la Junta utilizar instrumentos legales en caso de que las actuaciones de los propietarios no sean suficientes para proteger el patrimonio.
Desde el ámbito político, esta situación refleja la tensión inherente entre la protección del patrimonio y las competencias autonómicas, además de poner en evidencia la necesidad de recursos y planificación en la conservación de bienes culturales en zonas rurales.
De cara al futuro, la colaboración entre administraciones será clave para definir un plan de restauración que garantice la estabilidad del Palacio y su conservación a largo plazo. La situación en Almazán se enmarca en una estrategia más amplia de protección del patrimonio en Castilla y León, que enfrenta desafíos similares en otros municipios.