La Plataforma por el Soterramiento denuncia obras en Casasola y convoca protesta en Valladolid
La Plataforma por el Soterramiento en Valladolid ha criticado las obras de acondicionamiento del túnel de Casasola/Villabáñez, alegando que no resuelven los problemas de accesibilidad ni de movilidad en la ciudad. La organización considera que estas actuaciones representan una mala gestión del proyecto de integración ferroviaria, similar a las controvertidas obras en Padre Claret. La protesta, prevista para este viernes frente al Palacio Real, coincide con la IX Conferencia Iberoamericana de ministros de transporte e infraestructuras, y busca denunciar la falta de cohesión social y la división urbana que, según el colectivo, perpetúa el muro de más de cinco kilómetros que separa Valladolid.
El colectivo denuncia que las obras no favorecen una ciudad más inclusiva ni accesible, y que mantienen una barrera física que margina a barrios populares y a más de 92.000 vecinos. La plataforma ha instado al ministro de Transportes, el vallisoletano Óscar Puente, a invitar a los representantes iberoamericanos a visitar la infraestructura para contrastar las promesas de movilidad sostenible con la realidad local. Además, recuerdan que la liberación de terrenos en los antiguos talleres de Renfe podría permitir la construcción de más de 7.000 viviendas, muchas de ellas destinadas a protección social.
Desde la organización, se critica que ADIF y RENFE intentan especular con los terrenos liberados, valorados en más de 250.000 metros cuadrados, para financiar otros soterramientos en diferentes ciudades en lugar de invertir en Valladolid. La plataforma mantiene su postura de que soterrar las vías sigue siendo la mejor opción para liberar espacios urbanos, mejorar la integración y promover un urbanismo más sostenible, ecológico y socialmente inclusivo.
El contexto político en torno a este asunto refleja las tensiones existentes en la gestión de infraestructuras en Castilla y León. La falta de avances en el soterramiento, junto con decisiones que parecen priorizar intereses económicos sobre el bienestar ciudadano, alimentan el malestar en diferentes ámbitos políticos y sociales. La presencia de figuras locales, como Óscar Puente, en el debate, evidencia la complejidad de una problemática que trasciende lo técnico y alcanza dimensiones políticas y urbanísticas.
Mirando hacia el futuro, la movilización ciudadana y las discusiones políticas podrían influir en la reorientación de los proyectos de soterramiento. La presión social busca garantizar que las inversiones reviertan en la mejora de la calidad de vida y en la cohesión urbana de Valladolid. La continuidad del debate será clave para definir el rumbo de estas obras y la planificación urbana en los próximos años.