Las estaciones de esquí de León cierran la temporada con 13 kilómetros disponibles en Semana Santa
Las estaciones invernales gestionadas por la Diputación de León, San Isidro y Valle Laciana-Leitariegos, ofrecerán un total de 13 kilómetros esquiables durante los últimos días de la temporada, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. Se prevé que 17 pistas permanezcan operativas, complementadas por una amplia red de remontes para facilitar el acceso a las áreas habilitadas.
Este cierre coincide con un momento en el que la política autonómica y local continúa priorizando el turismo de montaña como motor económico en una región que busca diversificar su oferta tras años de dependencia de sectores tradicionales. La gestión de recursos y la inversión en infraestructuras en estas estaciones reflejan un esfuerzo por mantener la competitividad ante los cambios climáticos y la competencia de destinos de esquí en otras comunidades.
En la estación de San Isidro, se mantienen abiertas dos de sus cuatro sectores, Cebolledo y Requejines, con un total de 10,9 kilómetros esquiables distribuidos en diferentes niveles de dificultad. La nieve, de tipo primavera, presenta espesores entre 20 y 40 centímetros, garantizando condiciones aceptables para los usuarios en estos días.
Por su parte, Valle Laciana-Leitariegos cuenta con 2,1 kilómetros esquiables, con seis pistas abiertas y cinco remontes en funcionamiento, ofreciendo una opción más limitada pero adecuada para los últimos esquiadores de la temporada. La nieve presenta espesores similares, entre 10 y 40 centímetros, también de tipo primavera.
El cierre de estas estaciones en Semana Santa refleja una tendencia en la gestión de recursos, condicionada por las variaciones climáticas y la inversión en infraestructuras. La prolongación de la temporada dependerá de la meteorología, que en los últimos años ha sido cada vez más impredecible, afectando la planificación y sostenibilidad del sector.
En un contexto más amplio, la economía de montaña en Castilla y León continúa enfrentándose a desafíos derivados del cambio climático y la necesidad de diversificación. La decisión de mantener abiertas estas estaciones en un período tan significativo para el turismo nacional e internacional demuestra la importancia estratégica de la gestión eficiente de recursos y la adaptación a nuevas realidades en un sector clave para la región.