Recuperada en Burgos una huella fósil de saurópodo de 125 millones de años
En Burgos, el Museo de Dinosaurios y el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes han hallado una icnita de dinosaurio gigante con una antigüedad de 125 millones de años. La pieza, en buen estado de conservación, fue descubierta por Luis Ángel Izquierdo, guía del museo. Debido a su tamaño, fue necesario usar maquinaria pesada para su recuperación y traslado al museo para su análisis.
La huella corresponde a un saurópodo del grupo Titanosauriforme, un herbívoro cuadrúpedo de gran tamaño con cuello y cola largos. La impresión mide 78 centímetros de longitud y 35 de grosor, conservando marcas de arrastre de escamas. Los investigadores han estimado que la extremidad posterior del animal alcanzaba los 3,1 metros de altura, lo que lo convierte en uno de los mayores dinosaurios del Cretácico inferior en la región de la Sierra de la Demanda.
Este hallazgo aporta datos relevantes para comprender la biodiversidad del Cretácico en la Cuenca de Cameros y la historia evolutiva de los saurópodos en Europa. La presencia de este gigante en la Sierra de la Demanda confirma la existencia de ecosistemas ricos en herbívoros de gran tamaño en aquella época.
Desde una perspectiva científica, el descubrimiento refuerza el interés por estudiar la paleogeografía de la zona y su papel en la evolución de los dinosaurios. Además, sitúa a Burgos como un punto clave para futuras investigaciones en paleontología en Castilla y León.
El hallazgo abre la puerta a nuevas exploraciones en la región, que podrían revelar más restos de estos gigantes prehistóricos. La conservación y estudio de estas huellas son fundamentales para profundizar en el conocimiento del pasado geológico y biológico de la península ibérica.