Salamanca homenajea a los 36 salmantinos víctimas del Holocausto con escultura en el puente Enrique Estevan
El Ayuntamiento de Salamanca ha inaugurado una escultura en memoria de los 36 salmantinos deportados durante el Holocausto. La obra, del artista Ignacio Villar, se sitúa en el paseo fluvial junto al puente Enrique Estevan y busca mantener viva la memoria histórica.
Este acto forma parte de un reconocimiento para recordar una de las mayores barbaries del siglo XX, perpetrada en los campos de concentración nazis. La iniciativa ha sido promovida por la asociación 'Salamanca Memoria y Justicia' y financiada íntegramente por el Consistorio, que también ha gestionado su protección en un Bien de Interés Cultural.
La escultura, de cuatro metros de altura, invita a la reflexión sobre la barbarie y el sufrimiento humano, huyendo del simbolismo figurativo y buscando un impacto conceptual. En el acto participaron autoridades, familiares de las víctimas y expertos en historia, quienes resaltaron la importancia de mantener viva la memoria para prevenir futuros genocidios.
Los nombres y biografías de las víctimas, entre ellas Juan Acebo y María de los Ángeles Mateos, están disponibles mediante un código QR en la misma obra. La iniciativa refleja la voluntad política de preservar la memoria histórica en un contexto de debates sobre la educación en derechos humanos y la lucha contra el olvido.
Este homenaje se enmarca en una tendencia de reconocimiento a los crímenes del Holocausto en diferentes ciudades españolas, en un momento en que la memoria histórica se ha convertido en un elemento clave en la agenda política y cultural del país. La escultura en Salamanca busca consolidar un compromiso de memoria y dignidad para las generaciones futuras.