Castilla y León captura un 185% más de inversión extranjera en 2025, alcanzando 581 millones de euros
Durante 2025, la inversión extranjera directa en Castilla y León alcanzó los 581,1 millones de euros, reflejando un incremento del 185,4% respecto al año anterior. Este crecimiento contrasta con la tendencia nacional, donde la inversión exterior disminuyó un 21,8%, evidenciando el atractivo de la comunidad en un contexto de incertidumbre económica y política. La inversión neta, tras desinversiones, fue de 537 millones, consolidando a la región como un foco relevante para la inversión internacional en España.
Este aumento se produce en un escenario donde las políticas del Gobierno central, marcadas por un recorte en las inversiones en algunas comunidades y una mayor centralización, han generado cierto desconcierto en las regiones. Castilla y León ha logrado, en cambio, consolidar acciones que favorecen la internacionalización y la atracción de capital extranjero, en un contexto de debate sobre la descentralización y el papel de las administraciones autonómicas en la promoción económica.
Las principales fuentes de inversión provinieron de Bélgica, Portugal e Italia, con importes significativos que refuerzan la posición de Castilla y León como destino estratégico para diversos sectores productivos. La mayor parte de las recursos se dirigieron a la fabricación de material de transporte, agricultura, energía y alimentación, sectores clave para la economía regional y con potencial de crecimiento a largo plazo.
Además, la comunidad cuenta con 1.048 proyectos activos de internacionalización gestionados por el Instituto para la Competitividad Empresarial (ICECyL), de los cuales 221 se encuentran en fases de ejecución. Esto refleja un compromiso institucional por potenciar la presencia internacional de las empresas y diversificar las oportunidades de inversión en la región.
Por otro lado, las inversiones de Castilla y León en el exterior en 2025 sumaron 34,1 millones de euros, principalmente en países como México, Estados Unidos y Perú. La mayor parte se destinó a sectores de servicios financieros, silvicultura y energía, evidenciando una estrategia de diversificación en mercados y actividades.
En un contexto más amplio, estos datos resaltan la capacidad de Castilla y León para atraer inversión en un entorno nacional e internacional marcado por cambios políticos y económicos. La región continúa consolidándose como un polo de atracción de capital extranjero, en medio de un escenario donde la estabilidad política y la confianza en las políticas autonómicas resultan esenciales para mantener esta tendencia positiva.