Castilla y León mantiene tasa de absentismo laboral en 7,2% en el segundo trimestre
Castilla y León registró una tasa de absentismo laboral del 7,2% en el segundo trimestre de 2026, equivalente a un leve aumento de 0,3 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior. Este dato sitúa a la comunidad en línea con la media nacional, que también alcanzó el 7,2%, según el Informe de Randstad Research. La incidencia de bajas médicas en la región fue del 5,5%, con un incremento similar, aunque ligeramente por debajo del promedio nacional del 5,6%.
Este aumento refleja la tendencia persistente desde 2019, que ha consolidado el absentismo como un factor que afecta la productividad en Castilla y León. El sector industrial, aunque con una ligera reducción, continúa siendo el más afectado, con un 7,5% de horas perdidas, seguido por Servicios y Construcción. La evolución del absentismo en estos sectores evidencia un escenario de desafíos estructurales en el mercado laboral regional.
El contexto político actual en Castilla y León, marcado por debates sobre las políticas de empleo y las medidas de salud laboral, influye en la percepción y gestión del absentismo. La comunidad, gobernada por un ejecutivo regional que busca equilibrar crecimiento económico y bienestar social, enfrenta presiones tanto desde el ámbito empresarial como desde los sindicatos para implementar estrategias que reduzcan estas tasas.
Las implicaciones del absentismo persistente afectan directamente a la competitividad de las empresas y a la sostenibilidad del mercado laboral. La tendencia al alza, sin una política eficaz de prevención y gestión de bajas, podría traducirse en mayores costes y menor eficiencia en la economía regional. La respuesta política a estos datos será clave en los próximos meses.
De cara al futuro, se espera que las administraciones públicas y los agentes sociales refuercen las políticas de salud laboral y de apoyo a la reincorporación laboral. La atención a las causas subyacentes del absentismo, como las condiciones de trabajo y la atención sanitaria, será esencial para revertir esta tendencia. La situación actual requiere un enfoque coordinado que equilibre salud, productividad y sostenibilidad económica.