Industriales solicitan extensión de 15 días para negociar precios y recoger leche.
VALLADOLID, 30 de marzo.
En un esfuerzo conjunto, las organizaciones agrarias de Castilla y León, como Asaja, UCCL y la Alianza UPA-COAG, han hecho un llamado urgente a las industrias lácteas presentes en la región. Solicitan que estas empresas, en especial las que destacan por su marca o volumen de negocio, amplíen el tiempo de negociación para los contratos lácteos que están por expirar el 31 de marzo, al menos hasta mediados de abril, y que continúen recogiendo la leche durante dicho proceso. Además, piden que el precio acordado tenga efecto retroactivo desde el 1 de abril.
Las organizaciones han expresado, a través de un comunicado enviado a Europa Press, que las negociaciones están sucediendo de manera inusualmente acelerada. Según su perspectiva, las industrias han demorado demasiado en presentar sus ofertas, las cuales, además, son principalmente orales en lugar de formales por escrito. Estas propuestas implican reducciones de hasta el 14% respecto a un precio de referencia establecido de 52 céntimos por litro, lo que ha generado preocupación entre los productores.
Asimismo, las entidades han resaltado que la naturaleza perecedera de la leche otorga a las industrias una ventaja en las negociaciones, permitiéndoles imponer condiciones a su favor, las cuales, afirman, socavan la eficacia de la Ley de la Cadena Alimentaria. Advierten que suspender la recogida de leche el 1 de abril para aquellos sin contratos firmados sería interpretado como un chantaje y distorsionaría el propósito inicial de la ley, que debería proteger los intereses de los productores.
Ante esta situación, Asaja, UCCL y la Alianza UPA-COAG exigen una extensión en el tiempo de negociación, la formalización de ofertas por escrito por parte de las industrias, la recolección continua de leche durante las conversaciones y la retroactividad en el precio acordado desde el 1 de abril.
En el comunicado, las organizaciones hacen un llamado a las administraciones públicas, tanto el Estado como la Junta de Castilla y León, para que actúen como mediadores en esta situación. Solicitan que se aseguren de que se están respetando las normativas vigentes, especialmente la Ley de la Cadena Alimentaria, y que eviten cualquier tipo de conchabeo entre los principales operadores del sector.
Las OPA también expresan su esperanza de que las empresas lácteas y los grandes distribuidores actúen con una visión más amplia, priorizando la sostenibilidad y viabilidad del sector en el largo plazo, en lugar de sucumbir a estrategias de corto plazo que impliquen la reducción drástica de precios durante períodos de sobreproducción en algunos países de la Unión Europea.