La Junta de Castilla y León pide al Gobierno flexibilizar la PAC para impulsar la siembra
La Consejería de Agricultura y las organizaciones agrarias de Castilla y León han solicitado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación mayor flexibilidad en las normas de la Política Agraria Común (PAC). La petición se centra en permitir mayor libertad en las decisiones de siembra ante los elevados costes de producción y una campaña agrícola que se prevé complicada. La comunidad demanda que las regulaciones sean adaptadas a su diversidad, facilitando la planificación agrícola y reduciendo la burocracia. La Junta también critica la implementación de requisitos rígidos, como el uso de leguminosas o pipas en zonas donde no son habituales, y la imposición de porcentajes difíciles de cumplir. Además, se pide que se consideren los barbechos como espacios de biodiversidad y que se trate el secano y el regadío como explotaciones unificadas para facilitar trámites. La administración autonómica ya ha flexibilizado algunas normativas, como la cosecha anticipada en espacios de biodiversidad y la recolección de girasol. Sin embargo, la Junta insta al Ministerio a actuar con mayor celeridad, especialmente ante el inminente inicio de la sementera, y a simplificar la burocracia, como el cuaderno digital de explotación que entra en vigor en 2024. Los representantes agrarios resaltan que la mayor superficie de girasol en Castilla y León responde a su adaptación y rentabilidad, y abogan por que la PAC refleje estas realidades. La situación política nacional, marcada por el cambio de gobierno y el debate sobre la política agrícola, influye en la capacidad de la comunidad para negociar modificaciones. La próxima temporada agrícola requiere decisiones rápidas y claras para garantizar la sostenibilidad del sector en un contexto de altos costes y desafíos climáticos.