Restauran en Valladolid cinco esculturas policromadas de la provincia a cargo de Edades del Hombre y la Diputación.
La Fundación Las Edades del Hombre ha llevado a cabo la restauración de cinco valiosas esculturas de madera, las cuales fueron talladas y policromadas en diferentes municipios de Valladolid. Este trabajo se enmarca dentro del acuerdo de colaboración establecido con la Diputación Provincial, evidenciando el compromiso conjunto por la conservación del patrimonio cultural.
Estas esculturas han sido tratadas en el Centro de Conservación y Restauración de San Bernardo, y ahora regresan a sus localidades de origen después de un exhaustivo proceso de diagnóstico y restauración, asegurando así su preservación para las generaciones venideras.
El monasterio de Santa María de Valbuena fue el escenario elegido para la ceremonia de entrega de estas piezas, evento que contó con la presencia de destacados representantes como Conrado Íscar, presidente de la Diputación de Valladolid; José Enrique Martín, secretario general de la Fundación, y Jesús Fernández Lubiano, vicario general del Arzobispado de Valladolid.
Entre las obras recuperadas se encuentran la imagen de 'Santa Ana Trina', originaria de Barruelo del Valle; el 'San Juan Bautista Degollado' de Cervillego de la Cruz, datado en el siglo XVII; la escultura de 'Santa Brígida' procedente de Fuente Olmedo (siglo XVIII); el 'San Roque' de Villamuriel de Campos (también del siglo XVII), y un 'Cristo Crucificado' de finales del siglo XVII que pertenecía a Wamba.
En su discurso durante la presentación, el secretario general de la Fundación remarcó la importancia del patrimonio cultural, el cual representa la "identidad y pertenencia" de cada territorio. Subrayó que promover esta herencia cultural es fundamental para "alentar la fijación de población, anclar comunidades y evitar el olvido” en zonas con problemas demográficos.
Desde su inicio en 2002, la colaboración entre la Fundación, la Diputación y el Arzobispado ha permitido recuperar un impresionante total de 124 piezas a lo largo de 23 ediciones del convenio, un claro indicativo del valor que se le otorga a la protección del patrimonio en la región.