Segovia levanta restricciones en barrios del sur tras cambio de embalse, salvo Revenga
Segovia levanta restricciones en barrios del sur tras cambio de embalse por sequía, salvo en Revenga, que sigue en emergencia por bajos niveles de reservas.
Las restricciones de agua en los barrios del sur de Segovia han sido levantadas tras el cambio del sistema de abastecimiento al embalse de Pontón Alto, salvo en Revenga, que continúa en situación de emergencia. La medida responde a que las reservas del embalse de Puente Alta han bajado por debajo del 34 por ciento, situación agravada por sequías e intensas temperaturas durante el verano.
El cambio de abastecimiento afecta áreas como La Albuera, El Carmen, parte de San José, Comunidad de Ciudad y Tierra, Hontoria y ciertos polígonos industriales, permitiendo el uso normal de agua en estas zonas. La decisión se enmarca en el esfuerzo por garantizar el suministro a los barrios afectados, que antes dependían del embalse de Puente Alta, cuya situación se ha agravado por decisiones de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) que priorizan otros municipios y mancomunidades.
Desde el ayuntamiento, se ha instalado una red provisional para garantizar el abastecimiento desde el embalse de Pontón Alto. Esta infraestructura ha permitido aliviar la situación en los barrios mencionados desde el 7 de octubre, aunque Revenga, que sigue abastecida desde Puente Alta, mantiene restricciones en el uso del agua para riego, llenado de piscinas y fuentes públicas.
El escenario refleja las dificultades de gestión hídrica en la región, marcada por la sequía prolongada y temperaturas extremas, que han puesto en evidencia la vulnerabilidad de los recursos disponibles. La situación también revela tensiones entre intereses municipales y decisiones de organismos supramunicipales, como la CHD, que priorizan la distribución de agua en función de criterios económicos y políticos.
A futuro, la recuperación de las reservas dependerá de las lluvias y de la gestión eficiente de los recursos, en un contexto de cambio climático que se espera agravará la situación en los próximos años. La planificación de infraestructuras y la optimización del uso del agua serán clave para evitar nuevas restricciones y emergencias.