Gael García Bernal estrena en Seminci 'Hombre al agua', una sátira sobre la política latinoamericana
Gael García Bernal presenta en Seminci 'Hombre al agua', sátira sobre la política latinoamericana y el capitalismo, con humor y metacine.
El cineasta mexicano Gael García Bernal presentó en la 71 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) su tercer largometraje como director, 'Hombre al agua', película que clausura el certamen. La obra combina crítica política y humor para analizar el panorama actual de Latinoamérica.
El director explica que el humor surge de forma casi inevitable cuando se aborda la manera en que hoy se gestiona la política. Así lo expresó durante la presentación del filme, donde defendió el género como herramienta para desenmascarar la realidad.
La trama sigue a Camilo, un hombre de origen cubano que salva a un empresario mexicano interpretado por Jorge Salinas. Tras ese acto, el empresario lo introduce en un mundo de lujo. El guion, escrito junto al dramaturgo argentino Mariano Pensotti, aborda la crisis de la masculinidad, el privilegio, la soledad y las diferencias de clase en la sociedad mexicana.
Uno de los ejes del filme es el peso del capitalismo en la vida pública. García Bernal sostiene que las historias personales pueden incorporarse a la maquinaria electoral, y la película lo muestra mediante dos rodajes paralelos: los anuncios de campaña de un empresario que decide entrar en política y el documental de su yerno sobre su propia vida. El uso de metacine refuerza esa reflexión sobre la autorrepresentación en la era digital.
La producción también incluye una referencia al político brasileño Lula, presentado en prisión, un recurso que, según el director, responde al momento en que comenzó a concebir la película. Para el cineasta, el humor permite abrir espacios de diálogo sobre realidades que, de otro modo, resultarían difíciles de cuestionar.
Más allá del filme, García Bernal reflexionó sobre el futuro del cine de autor, que afronta un público reducido y dificultades de financiación. Señaló que su proyecto le llevó nueve años y pidió al espectador abandonar la expectativa de una narración lineal para dejarse sorprender por propuestas menos convencionales.