Las guardias de incendios forestales de CyL para 2026 pagarán hasta 435,94 euros en festivos
La Junta fija las guardias de incendios forestales de 2026: 41.461 guardias y hasta 435,94 euros por jornada festiva en el operativo de Castilla y León.
La Junta de Castilla y León ha fijado en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) las cuantías, el número y el régimen de las guardias del operativo de prevención y extinción de incendios forestales para 2026. Las gratificaciones son efectivas desde el 1 de enero y alcanzan los 435,94 euros por jornada festiva para los jefes de jornada.
La orden, firmada por la consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, distribuye un total de 41.461 guardias entre los distintos colectivos. De ellas, 31.078 corresponden a agentes medioambientales y forestales, 5.330 a técnicos, 2.783 a conductores, 1.373 a técnicos de operaciones y 897 a celadores.
En jornadas laborables, las cuantías van desde los 209,93 euros de los jefes de jornada y técnicos de guardia hasta los 107,47 euros de los conductores. Los festivos elevan estas cifras de forma notable, con 340,82 euros para los técnicos de operaciones y 278,57 euros para los técnicos de guardia.
Qué hay detrás de estas cifras: el dispositivo depende de personal que cubre la Época de Peligro Alto, un periodo de cuatro meses en el que el riesgo de incendio es mayor. La norma limita a 40 el número máximo de guardias por persona, salvo causas justificadas, lo que busca equilibrar la carga de trabajo y evitar el agotamiento de los efectivos.
El texto también define qué colectivos están obligados a realizar guardias. Son obligatorias para el personal técnico, los agentes medioambientales y los conductores de la propia Consejería. Para los celadores y para los conductores adscritos a otros departamentos autonómicos, la participación es voluntaria. Además, el personal mayor de 60 años, o de 55 en el caso de los técnicos de guardia, puede solicitar la exención.
Por qué importa este marco: la regulación anual de las guardias forestales afecta directamente a la capacidad de respuesta ante emergencias en una comunidad con una superficie forestal muy extensa. La fijación previa de cuantías y cuotas ofrece previsibilidad al personal y a la administración, algo relevante en un servicio que depende de la disponibilidad de profesionales en periodos de alto riesgo.
De cara al futuro, la publicación de esta orden con antelación anual permite planificar la campaña de verano y otoño. El debate sobre la suficiencia de las plantillas y la remuneración de un servicio clave para la protección del medio natural seguirá vigente, especialmente en años con episodios de incendios de gran magnitud.