Abascal se suma al minuto de silencio en Valladolid al margen del Ayuntamiento
Abascal se suma al minuto de silencio por el accidente ferroviario de Urda al margen del Ayuntamiento de Valladolid, en plena campaña electoral.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, se sumó al minuto de silencio convocado por el Ayuntamiento de Valladolid en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo), pero lo hizo al margen de la corporación local y de las autoridades autonómicas y estatales presentes en el homenaje. El acto tuvo lugar en la Plaza Mayor de la capital vallisoletana a las 20.00 horas.
Abascal había participado antes en un acto de partido en la Feria de Muestra, en el marco de su campaña electoral. Pese a la tragedia, rechazó suspender esos actos. Según sostuvo, su deber es denunciar lo que describió como una «insoportable degradación» de las infraestructuras.
Mientras el alcalde, Jesús Julio Carnero, y concejales de todos los grupos esperaban ya ante el Ayuntamiento, el líder de Vox optó por situarse a unos metros, junto al vicepresidente de la Junta y responsable de su partido en Castilla y León, Carlos Pollán, y un grupo de simpatizantes. Llegó en una comitiva de seis vehículos, escoltada por la Policía Nacional.
La posición de Vox refleja una estrategia de confrontación con el Gobierno central en un momento de precampaña. El partido vincula la tragedia con el estado de la red ferroviaria, un asunto que el Ejecutivo y la oposición llevan tiempo debatiendo. La distancia física y política respecto al homenaje institucional pone de relieve la tensión entre el duelo compartido y el uso político del accidente.
Al término del minuto de silencio, una parte de los asistentes, que superaban el millar de personas, pidió la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, y aplaudió y corearon el nombre de Abascal. El episodio anticipa un debate sobre la gestión ferroviaria que probablemente marcará la campaña en la comunidad.
Queda por ver si la controversia sobre la presencia y la ubicación del líder de Vox en el homenaje se traslada al Parlamento autonómico y al debate nacional. Las próximas semanas dirán si el accidente de Urda se convierte en un eje central de la discusión sobre infraestructuras o si se diluye en la confrontación electoral.