Díaz Pico y Gómez Urbán chocan en Cortes por la Seminci y la neutralidad del festival
Díaz Pico y Gómez Urbán se enfrentan en las Cortes por las críticas a la neutralidad ideológica de la Seminci y la financiación del festival.
El consejero de Cultura y Turismo de la Junta, Alberto Díaz Pico, y la portavoz adjunta del Grupo Socialista en las Cortes de Castilla y León, Patricia Gómez Urbán, protagonizaron este martes un duro intercambio en el Pleno a propósito de la Seminci. La socialista acusó al consejero de hacer declaraciones «como las de un cuñao cualquiera en la barra de bar», mientras que Díaz Pico cuestionó la neutralidad ideológica del festival y criticó su «instrumentalización política».
La pregunta de Gómez Urbán giraba en torno a los criterios que justifican que el consejero hubiera cuestionado públicamente la neutralidad ideológica de la Seminci. Díaz Pico respondió que la dirección del festival corresponde a sus directores técnicos y no a la Consejería de Cultura. En su turno de réplica, la procuradora vallisoletana le reprochó «sectarismo» y afirmó que el problema no es el festival, sino que el consejero «ha demostrado una profunda ignorancia» sobre lo que significa la cultura.
El consejero enmarcó sus palabras en la libertad de expresión, que a su juicio el PSOE dice defender pero que, según él, cercena a buena parte de la sociedad. Como ejemplo de esa instrumentalización citó la presencia de la ministra de Igualdad y candidata socialista al Congreso por Valladolid, Ana Redondo, en la alfombra roja del festival, con un vestido y banderas de Palestina. Díaz Pico afirmó que la ministra había escrito en sus redes «adiós, Seminci, adiós» y, pese a ello, acudió a la fiesta, algo que calificó como «su estilo».
En cuanto a la financiación, el consejero recordó que la Junta mantiene su apoyo al festival, con 250.000 euros en la edición de 2026, cantidad que también estaría prevista para 2027. Señaló, además, que el Ministerio de Cultura aporta menos y que obliga a la concurrencia competitiva. Como referencia histórica, recordó que en los años 80 la Seminci premió a Andréi Tarkovski, al que describió como disidente anticomunista, y afirmó que nunca se ha vuelto a premiar a un cineasta similar.
Gómez Urbán aprovechó también para citar la polémica por la obra 'Federico', cuya representación no iba a acogerse en el Centro Cultural Miguel Delibes, dependiente de la Junta, lo que calificó de «censura». Según recordó, la obra finalmente se representó durante dos fines de semana en otro espacio de la ciudad, con lleno absoluto.