Crónica Castilla y León.

Crónica Castilla y León.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León confirma condena de once años por violar a la hija de su compañera en una casa móvil en Cubillas.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León confirma condena de once años por violar a la hija de su compañera en una casa móvil en Cubillas.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha ratificado la sentencia que condena a D.D.J. a once años de prisión por abusar sexualmente de una niña de 8 años, hija de su ex pareja, en una casa móvil en el Camping de Cubillas de Santa Marta.

En su fallo, la Sala de lo Civil y Penal del TSJCyL, con sede en Burgos, ha rechazado el recurso de apelación presentado por el condenado y también le ha impuesto el pago de las costas judiciales. La Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia de Valladolid había considerado probada la responsabilidad de D.D.J. en un delito continuado de abuso sexual a menor de 16 años, específicamente la introducción de sus órganos corporales en la vagina de la víctima, agravado por la situación de convivencia y parentesco.

Además de la pena de once años de cárcel, que es inferior a la que solicitó el fiscal y la acusación particular, el tribunal ha dictaminado que el condenado debe mantener una distancia mínima de 500 metros respecto a la víctima y tiene prohibido comunicarse con ella por cualquier medio durante las próximas dos décadas. Asimismo, se le ha inhabilitado para ejercer los derechos de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento durante seis años, así como para trabajar en cualquier profesión relacionada con menores durante 20 años.

Aunque ha sido absuelto del cargo de lesiones agravado, D.D.J. deberá cumplir una libertad vigilada de siete años después de cumplir la condena. Además, se le ha impuesto el pago de una indemnización de 16.750 euros a la niña por los daños morales sufridos.

El acusado, que declaró ser inocente de todos los cargos durante el juicio, justificó la denuncia de la menor en su negativa a trasladarse con él y su madre a otra ciudad en busca de trabajo.

Aunque la niña no testificó en el juicio, el tribunal pudo escuchar su testimonio a través de una grabación previa en la que relataba y confirmaba los abusos sufridos por parte de la pareja de su madre.

La madre de la niña, quien estaba separada y compartía la custodia con el padre, había iniciado una relación con el ahora condenado y vivían juntos en una casa móvil en el camping donde ocurrieron los abusos. El padre de la niña y su actual esposa se enteraron de los hechos a través del diario de la menor.

Durante el juicio, la madre biológica denunció que decidió terminar su relación con el acusado tras presentar una denuncia en diciembre de 2022 al enterarse de que había tenido un comportamiento similar con su hija de 4 años, fruto de la relación con D.D.J.