Qué hay detrás de las ayudas de 137.000 € a ganaderos de razas autóctonas en Zamora
La Diputación de Zamora concede 137.000 € a 36 ganaderos para conservar razas bovinas y caprinas autóctonas en peligro de extinción.
La Diputación de Zamora destinará 137.000 euros en 2026 a 36 ganaderos de la provincia para fomentar la cría de razas autóctonas en peligro de extinción. La resolución provisional de la convocatoria ya se ha publicado en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP).
Las ayudas se dirigen a explotaciones que trabajan con las razas bovinas Alistana-Sanabresa y Sayaguesa, y con la caprina Cabra de las Mesetas. Las tres figuran catalogadas en peligro de extinción. Del total, 134.000 euros corresponden al sector bovino y 3.000 euros al caprino. La dotación podría crecer hasta 13.700 euros adicionales si la institución provincial aprovecha créditos sobrantes de otras líneas de desarrollo rural sostenible.
El contexto de esta convocatoria es la pérdida progresiva de la diversidad genética ganadera. Durante décadas, la modernización de la producción ha favorecido razas de alto rendimiento, lo que ha relegado a las autóctonas a pequeños núcleos de cría. Estas razas, sin embargo, están ligadas a sistemas de pastoreo extensivo que mantienen el paisaje y son muy valoradas en la actualidad por su adaptación al territorio.
Para acceder a las ayudas, los titulares deben tener sus explotaciones inscritas en el Registro General de Explotaciones Ganaderas y disponer de reproductores inscritos en los libros genealógicos de cada raza. Este requisito garantiza que las subvenciones recaen en ejemplares con trazabilidad y no en animales sin acreditar, algo que refuerza el control sobre el uso de fondos públicos.
La convocatoria recibió 37 solicitudes, de las cuales una quedó excluida por no subsanar la documentación requerida. Los 36 solicitantes restantes disponen ahora de diez días hábiles desde la publicación para presentar alegaciones antes de que la resolución adquiera carácter definitivo.
Más allá de esta línea concreta, la iniciativa encaja en una estrategia que vincula conservación del patrimonio genético, fijación de población en el medio rural y producción sostenible. Su evolución en los próximos ejercicios permitirá valorar si estas ayudas logran frenar el declive de unas razas que forman parte de la identidad ganadera de la provincia.