Unaspi reclama en Valladolid políticas agrarias coherentes y alerta sobre la soberanía alimentaria
Unaspi protesta en Valladolid por precios, importaciones y la PAC, con concentraciones en varias ciudades españolas y europeas.
Ganaderos y agricultores se concentraron este sábado en la plaza de San Benito de Valladolid para reclamar políticas agrarias «coherentes» que garanticen la soberanía alimentaria. La movilización, convocada por la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), reunió a una decena de vehículos, entre tractores, un camión y vehículos de ganado.
La protesta tuvo un carácter simbólico. Los participantes lucieron chalecos reflectantes y crespón negro en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo). Su portavoz, Gonzalo Martínez, expresó su respeto a los fallecidos y señaló que la concentración se mantuvo en su homenaje.
El núcleo de la reclamación gira en torno a la dependencia de productos procedentes de terceros países. Según Unaspi, esas importaciones incluyen sustancias prohibidas desde hace años en la Unión Europea, y los controles actuales no siempre las detectan. El sector también denuncia el aumento de los precios de los insumos, en particular del combustible, y la presión de los bajos precios percibidos en origen.
Desde el punto de vista político, la movilización apunta directamente a la Política Agraria Común. Unaspi pide una PAC «justa» que compense los bajos precios percibidos por los productores y que, a su juicio, permita ofrecer alimentos asequibles a los consumidores. La organización atribuye parte del problema a lo que califica de un ecologismo excesivo en la regulación, y reclama que los agricultores, ganaderos y pescadores sean consultados antes de aprobar nuevas normas.
La protesta se inscribe, además, en un ciclo más amplio de movilizaciones del sector primario en España y en otros países europeos. La convocatoria se extendió a Francia, Alemania, Portugal y Polonia, así como a Zamora, Santander, Zaragoza y Valencia, lo que evidencia que las preocupaciones por costes, competencia exterior y regulación son compartidas en buena parte del continente.
En paralelo, la concentración incluyó la intervención de la plataforma 30N, que defiende la dignidad de los trabajadores autónomos. Su representante, Nuria Díaz, reivindicó el derecho al luto para estos trabajadores, una demanda que, según indicó, cobra especial relevancia tras la tragedia ferroviaria.
El desarrollo de la PAC y la revisión de los controles sobre importaciones seguirán siendo temas clave en la agenda agraria europea. La capacidad de estas reivindicaciones para traducirse en cambios normativos dependerá de la negociación entre Bruselas, los gobiernos nacionales y las organizaciones del sector.