Renault eleva sus ingresos un 1,5% en el tercer trimestre y mantiene sus objetivos para 2026
Renault eleva sus ingresos un 1,5% en el tercer trimestre de 2026 hasta 11.596 millones, impulsado por el auge del eléctrico y confirma sus objetivos.
Renault Group registró una cifra de negocios de 11.596 millones de euros en el tercer trimestre de 2026, un 1,5% más que en el mismo periodo del año anterior. El grupo automovilístico francés también confirmó sus previsiones financieras para el conjunto del ejercicio, pese a un entorno de demanda cambiante en Europa.
En los nueve primeros meses del año, los ingresos alcanzaron los 41.848 millones de euros, un 7,1% más que en 2025. El crecimiento procede sobre todo de la división financiera Mobilize Financial Services, cuyos ingresos subieron un 11% hasta los 5.207 millones, mientras que la automoción facturó 36.641 millones, un 6,6% más.
Las cifras de unidades cuentan otra historia. Las entregas mundiales cayeron un 6% en el trimestre, hasta 497.799 vehículos, y un 2,2% en el acumulado anual. La marca Dacia fue la más afectada, con un descenso del 12,8% en el trimestre, mientras que Alpine avanzó con fuerza, con un aumento del 58,4% en sus matriculaciones.
El dato más relevante para el sector es el avance del vehículo eléctrico. Sus ventas crecieron un 84,7% en el trimestre y ya representan el 25,8% de los turismos vendidos por el grupo. En el acumulado del año, la cuota eléctrica alcanza el 20,9%. Este cambio responde a una demanda europea que se acelera, aunque el grupo reconoce que la competencia es intensa y que el precio de las materias primas presiona sus costes.
Desde el punto de vista económico, el grupo prevé un margen operacional cercano al 5,5% de su cifra de negocios y un flujo de caja libre de automoción de unos 1.000 millones de euros. El director financiero, Duncan Minto, atribuye la resiliencia de los resultados a la complementariedad de sus tres marcas y a la flexibilidad de su estructura industrial. No obstante, el grupo admite que la mejora estacional del segundo semestre será menos acusada que en años anteriores por el encarecimiento de materiales e inflación.
En perspectiva, el resultado refleja el reto al que se enfrenta la industria automovilística europea: sostener los ingresos mientras se reorienta la oferta hacia la electrificación, con márgenes presionados por los costes. La evolución de la demanda eléctrica y la capacidad de las marcas para ajustar sus gamas marcarán los próximos trimestres del sector.