Crónica Castilla y León.

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Vecina de Tordesillas condenada a casi seis años de prisión por apuñalar a su esposo dormido

Vecina de Tordesillas condenada a casi seis años de prisión por apuñalar a su esposo dormido

VALLADOLID, 21 Nov.

La Audiencia de Valladolid ha condenado a una mujer vecina de Tordesillas a cinco años y ocho meses de cárcel por intento de asesinato. En abril de 2020, la condenada atacó con un cuchillo de cocina a su marido mientras este dormía en la cama conyugal, causándole graves heridas.

La Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia de Valladolid considera que estos hechos constituyen un intento de asesinato, y responsabiliza a la búlgara Nadia B.V. La sentencia aplica la atenuante muy cualificada de confesión y la agravante de parentesco. Además de la pena de cárcel, se le prohíbe comunicarse con la víctima y acercarse a su domicilio y lugar de trabajo a menos de 300 metros durante siete años.

En cuanto a responsabilidad civil, la condenada deberá indemnizar a su exmarido con 30.000 euros y al Sacyl con 6.704 euros por los gastos médicos ocasionados en el Hospital Clínico Universitario, así como por posibles facturas relacionadas con la asistencia de urgencias en el Centro de Salud de Tordesillas y traslados en ambulancia.

Las acusaciones pública y particular habían pedido penas de diez y trece años de prisión, respectivamente, mientras que la defensa solicitaba la absolución basándose en que la acusada actuó en defensa propia ante una agresión previa por parte del marido, quien sufría un cuadro psicótico debido al consumo de alcohol y cocaína.

En el juicio, la condenada argumentó que esa madrugada cogió un cuchillo de cocina para defenderse de la agresión de su entonces pareja, quien reaccionó violentamente después de recuperar la conciencia tras desmayarse por el consumo de alcohol y drogas. Afirmó que la relación de pareja era "normal" aunque afectada por las restricciones impuestas por la pandemia. Negó haber tenido intención de matar o dañar a su esposo y explicó que asestó las cuchilladas en un acto de defensa.

La mujer recordó que acompañó a su marido hasta la cama después de que se sintiera indispuesto debido a la falta de sueño y al consumo de alcohol y drogas. Según su versión, él sufrió arcadas y se cayó inconsciente al suelo del baño, golpeándose la cabeza con el marco de la puerta. La acusada trató de reanimarlo, pero cuando recuperó la conciencia, supuestamente le golpeó con fuerza en la frente, haciéndolo caer de espaldas y golpearse la cabeza con la cama. Según ella, hubo más golpes, por lo que logró escapar y refugiarse en la cocina, donde cogió un cuchillo.

La condenada declaró que luego regresó al dormitorio para recoger su teléfono móvil y llamar a su suegra, momento en el que su esposo la agarró por el cuello. Ambos cayeron al suelo mientras ella sostenía el móvil con la mano derecha y el cuchillo con la izquierda. La mujer insistió en que nunca quiso hacerle daño y que desconoce cómo su pareja resultó herida en el abdomen y en la espalda durante la caída. Su principal preocupación era que su hija, de siete años, que dormía en el salón, no presenciara la escena.

La versión de la condenada difiere completamente de la de su esposo, quien ratificó que fue acuchillado mientras dormía. El hombre mostró sorpresa por lo ocurrido y aseguró que no había razón alguna para esa reacción ya que consideraba que su relación era normal y sin problemas.

El tribunal constató que la tarde anterior a los hechos, la pareja consumió alcohol y drogas en una finca. Aproximadamente a las 23:00, regresaron a casa y, siguiendo la sugerencia de la esposa, se inhalaron lo que el esposo creía que era speed.

Ricardo, el esposo, declaró que se encontraba profundamente dormido cuando sintió un fuerte dolor en el abdomen y otro en la espalda, además de golpes en la cabeza. No supo de dónde venían las cuchilladas hasta que vio claramente el rostro de su esposa. A partir de ese momento, no recuerda nada más, solo el momento en que fue sacado de la habitación por los guardias civiles.